Estas fallas en el fondo albiceleste, le permitieron al seleccionado azteca apretar desde la mitad de cancha y sacó provecho de los espacios que dejaba el fondo argentino. Por consiguiente, el conjunto de Ricardo Ferretti estuvo muy sólido permitiéndole perforar el mediocampo argentino que no tenía estabilidad.
Sin embargo, ese comienzo fugaz del seleccionado azteca, poco a poco, empezó a apagarse por lo que Argentina empezó a mejorar y ordenarse. En ese momento, Marcos Acuña y Ángel Correa estuvieron muy activos ya que fueron muy bien respaldados por los laterales para inquietar a México.
Asimismo, Paulo Dybala, Giovani Lo Celso y Renzo Saravia fueron los hombres que empujaron el ataque argentino que pusieron en riesgo el arco defendido por Ochoa. Por eso, el partido estuvo mucho más dinámico y con buen ritmo.
Con el correr de los minutos, Argentina empezó a edificar la victoria con el buen manejo de pelota de Lautaro Martínez y los excelentes movimientos de Dybala y Lo Celso por el lateral derecha.
A poco del descanso, a los 44’, Ramiro Funes Morí puso en ventaja 1-0 a Argentina con un remate de cabeza luego de recibir un centro desde la derecha de Paulo Dybala. En el cierre, Leandro Paredes estuvo cerca de anotar el segundo tanto gracias a otra gran asistencia de Dybala.
Ya en la segunda mitad, Argentina desperdició dos oportunidades de estirar el marcador por parte de Dybala y Martínez. No obstante, el conjunto azteca puso en peligro el fondo argentino con las jugadas de peligro de Ángel Zaldívar en sociedad con Víctor Guzmán que motivó la reacción de Marchesín.
A partir de ahí, México mejoró de manera notable en el medio con el manejo de la pelota aunque no hizo pasar riesgos a Argentina. Por lo tanto, el ‘Tri’ estuvo cerca del empate con una gran escapada de Zaldívar que rápidamente abortaron Funes Mori y Nicolás Tagliafico en la puerta del área.
Además, Gerardo Arteaga logró salirse de las marcas de los defensores argentinos y descargó centro desde la izquierda pero no encontró a nadie que pudiera rematar al arco de Agustín Marchesín.
En el epílogo, casi sin proponérselo, Argentina alcanzó la victoria 2-0 tras una buena triangulación de Renzo Saravia para Mauro Icardi que no llegó a rematar pero que Isaác Brizuela, en un intento de despeje, metió la pelota adentro del arco de Ochoa; en el final, Rodrigo De Paul estuvo apunto de conseguir el tercero luego de recibir un pase de Maximiliano Meza.
Sin lujos pero con mucha jerarquía, la albiceleste le ganó bien a México; otro punto alto que se lleva Scaloni para seguir dándole forma al recambio generacional.