Esto supone que no concurrirá a ningún acto público y que no viajará a Tanzania, tal como estaba previsto. Ahí debía participar de varios encuentros en calidad de Abogada Especial de la ONU para la Financiación Inclusiva para el Desarrollo.
Según el programa televisivo holandés Blauw Bloed, especializado en seguir a la realeza europea, "Máxima ha tenido que frenar su labor de golpe". Los médicos, añade el portal digital del programa, "siguen haciendo pruebas para obtener un diagnóstico".
Cabe recordar que en 2015 debió volverse de China donde acompañaba a su esposo el rey Guillermo en un viaje oficial por una infección de rinón. Aunque la trataron con antibióticos y analgésicos, la fiebre y el dolor de espalda que padecía no remitieron, por lo que regresó a Holanda.
Un año después, en julio, se cayó y sufrió "una ligera conmoción cerebral". Le aconsejaron guardar reposo.