El Exemplar que parte este lunes desde el puerto de Ingeniero White fue uno de los buques regasificadores que se instalaron en esa localidad desde 2008 para suplir no sólo la producción local que declinaba, sino también la incapacidad de Bolivia de cumplir lo pactado en términos de abastecimiento.
La respuesta de la gestión de Julio De Vido fue la de contratar un buque que regasificaba GNL importado desde distintos puntos y lo inyectaba al sistema. Todo a un precio mucho más caro. Pronto se incorporó una 2da embarcación que se instaló en el partido de Escobar y que permanece activo.
Las compras del GNL para regasificar son objeto de una causa penal que derivó en el pedido de desafuero como diputado y la detención del exministro de Planificación. El caso que instruye el juez federal Claudio Bonadio investiga el desvío de fondos por US$6.900 millones entre 2008 y 2015. De Vido fue procesado en esa causa y eventualmente excarcelado, aunque permanece en prisión por otro expediente vinculado a la mina de carbón de Río Turbio.
Macri obvió la cuestión judicial, pero aprovechó la partida del buque para mostrar la fortaleza de su plan energético y en las supuestas bondades de su estilo de gobierno.
"Por suerte, decidimos cambiar y confiar en nuestras capacidades, en lo que podemos hacer si dialogamos y trabajamos en equipo. La 1ra mesa de productividad fue (el yacimiento) Vaca Muerta. Pusimos reglas claras en una larga negociación. Ahí vino la inversión y la generación de energía. Todos los días estamos produciendo más petróleo y gas. Eso nos permite hoy despedir este barco que cuesta muchísimo dinero todos los días", dijo.
"Más de $40 mil millones nos costó por la inacción, la incapacidad y el despilfarro. Son 1.000 kilómetros de rutas, 1.200 escuelas equipadas y es lo que necesitamos para hacer un gasoducto entre Neuquén y Rosario", detalló.
El Presidente comparó los recursos de Vaca Muerta con los de Rusia, en gas, y los de Venezuela, en petróleo y aseguró que "estamos empezando a tener de vuelta energía. ¿Por qué? Porque dijimos la verdad, porque nos propusimos a trabajar en equipo".
Imprimiendo más énfasis en el discurso de campaña, Macri dijo que "no queremos que nos vendan más magia". "La magia no existe. Lo que existe es el trabajo, hacerlo con transparencia, en equipo y no pensando en un parche para mañana, sino pensando en nuestro futuro, y el de nuestros hijos", dijo.
Y sentenció: "Acá estamos construyendo sobre bases sólidas para que ese futuro sea realidad".
"Es bueno despedir a los que prestaron el servicio en el barco, porque es decir que empezamos a tener nuestra propia energía", finalizó.