Los datos de la investigación confirman una presión sistólica de 3 mmHg de promedio más alta que aquellos con buena salud oral y de hasta 7 mmHg, entre las personas con hipertensión no tratada. El tratamiento mediante fármacos redujo esta diferencia hasta 3 mmHg, pero no la eliminó por completo, lo que sugiere que la enfermedad periodontal puede interferir con la eficacia de los tratamientos contra la presión arterial, explica Álvaro Piqueras del portal AS.
"Si bien parece ser pequeña, la diferencia de 3 mmHg es similar a la reducción de la presión arterial que se puede lograr al reducir la ingesta de sal en 6 gramos por día (equivalente a una cucharada de sal, o 2,4 gramos de sodio)", concluyeron los investigadores.
La hipertensión, si no es tratada o controlada, puede provocar ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares e insuficencias cardíaca, así como enfermedad renal. Según la AHA, la presión alta afecta a más del 40% de las personas mayores de 25 años alrededor del mundo. La AHA estima que 7,5 millones de personas pierden la vida cada año debido a la hipertensión.
La investigación destaca que las encías enrojecidas o inflamadas, el sangrado cuando se utiliza hilo dental y los dientes que pierden gradualmente su encía o se alfojan, pueden ser indicadores de problemas periodontales.