Uno de los grandes atractivos del lugar es el techo, sin dudas, altos y abovedado que concentran la luz y calidez de los rayos del sol que se filtran desde las horas de la mañana hasta llegar el atardecer, método de iluminación que fue diseñado tras su restauración, ya que las antorchas y lámparas de aceite estaban prohibidas para evitar incendios.
En turco, el Gran Bazar se conoce también como Kapalıçarşı, que significa “bazar cubierto”. El mercado no solo estaba cubierto para poder funcionar en todas las condiciones climáticas, sino también para proteger las mercancías de los robos. Incluso en la actualidad, el Bazar se cierra completamente al final de cada día de mercado.
El complejo del mercado cubierto se extiende por una superficie de 31 hectáreas y abarca miles de tiendas, cafeterías y restaurantes, además de elementos arquitectónicos especiales. Hay 2 mezquitas antiguas y 4 fuentes cubiertas con hermosos mosaicos.
Hay 2 mezquitas antiguas y 4 fuentes cubiertas con hermosos mosaicos. El Bazar también cuenta con 2 hamams del siglo XIV. El Oruculer Hamam, al que solo pueden entrar hombres, es uno de los mejores y más limpios hamams de Estambul.
Durante el reinado del Sultán Suleiman el Grande en el siglo XVI, el Bazar creció enormemente. En 1894, después de que un terremoto destruyese parcialmente el mercado, el Bazar fue sometido a una importante restauración.
El lugar, que cuenta con letreros explicativos de la historia del Bazar, está organizado por zonas, según lo que se venda. Están los artículos de piel, joyas, lámparas, muebles y hogar, especias, abalorios, textiles y alfombras.
Como en cualquier otro recinto comercial de este tipo, el regatero es imprescindible. A pesar de la cantidad de gente, se puede caminar con relativa tranquilidad, mientras se disfruta un rico té o café.