Como consecuencia, los nuevos iPhone cargan significativamente más lento que sus predecesores y su competencia (se puede tratar de más de una hora de diferencia de carga). En el modelo Max, cuya batería tiene un mayor tamaño, la situación es crítica.
La competencia: Samsung, Huawei e incluso OnePlus integran cargadores más veloces en los smartphones de alta gama, que compiten con estos modelos de Apple. En algunos casos la potencia es de 20W, cuatro veces más que la del iPhone XS y XS Max.
Los especialistas en este tipo de tecnología no pueden comprender la decisión de la compañía de utilizar una tecnología sumamente inferior a la de la competencia en los que se supone que son sus mejores equipos.
No es por un problema de compatibilidad: Tanto los nuevos iPhone (XS y XS Max) como algunos de los modelos anteriores soportan velocidades de carga superiores a las permitidas por el cargador original. Si se utilizaran cargadores de 30 y 85W, se podría obtener hasta un 50% de carga en 30 minutos.