Nova Friburgo es el municipio más afectado con 300 víctimas, seguido de Teresópolis con 269 fallecidos. En Petrópolis han sido encontrados un total de 56 cadáveres, según datos de Defensa Civil y las Alcaldías locales divulgados por los medios brasileños.
Tan sólo en esas tres ciudades más de 6.000 personas han quedado damnificadas por las inundaciones y los corrimientos de tierra que se han producido estos seis días. En Petrópolis unas 2.800 personas perdieron sus hogares, mientras que en Nova Friburgo unas 1.970 se quedaron en la calle. La cifra de evacuados supera los 7.700.
El Gobierno de Río de Janeiro declaró este fin de semana el estado de calamidad en Nova Friburgo, Teresópolis y Petrópolis, como consecuencia de los estragos provocados por el torrencial. Se estima que la reconstrucción de las zonas afectadas costará 2 billones de reales (894,5 millones de euros).
El gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, determinó decretar la medida para evitar que en estos territorios montañosos se siga extendiendo la tragedia. El decreto es válido por los próximos 180 días lo que le permite a la gobernación “mayor agilidad en la contratación de servicios, adquisición de materiales y ejecución de obras en la región serrana”.
"Aquí las pérdidas más importantes son las de las vidas. Es hasta difícil hablar de números (para la reconstrucción de la ciudad), pero son muchas centenas de millones de reales. Mas no es hora de hablar de eso, sino de continuar el rescate de personas”, afirmó Cabral el domingo.
Cabral anunció además siete días de luto oficial ante la enorme cantidad de pérdidas humanas y daños materiales ocasionados por aludes registrados la semana pasada.