Unión Europea
El ministro de Exteriores turco, Mevlüt Cavusoglu, aseguró que su Gobierno prioriza "de nuevo" las reformas para avanzar en su camino hacia la adhesión a la Unión Europea (UE), congelado por el alejamiento de Ankara tras el fallido golpe de Estado de 2016.
"Estamos trabajando muy seriamente en la hoja de ruta y el plan de acción de las reformas y su implementación es cada vez más importante", afirmó el ministro durante la cita de titulares de Exteriores de la UE en Viena, que se reúnen con los países candidatos (Turquía, Macedonia, Montenegro, Albania y Serbia).
Cavusoglu aseguró que tras las elecciones del pasado junio "las reformas son una prioridad de nuevo".
"Estamos invirtiendo mucho tiempo en esta implementación", aseguró, después de que el Gobierno del país amenazara en junio con romper el acuerdo con la UE para contener la llegada de refugiados a suelo comunitario si Bruselas no exime a los ciudadanos turcos de la necesidad de visados.
"Sí, tenemos algunos problemas con la UE, particularmente después del golpe de Estado, las medidas que teníamos que tomar no fueron entendidas por Europa", consideró, aludiendo a las amplias purgas de funcionarios aplicadas.
Al mismo tiempo, el ministro afirmó que Turquía no tiene "ningún problema" con la UE porque es "parte del continente", así como miembro del Consejo de Europa y de la OTAN.
"Turquía está lista para abrir todos los capítulos para la adhesión, para negociar cada capítulo, no tenemos problemas con los tecnicismos y los detalles, el problema son los obstáculos políticos", agregó, aunque insistió en que hay "una mejor atmósfera" en las relaciones con Bruselas.
Siria
Por último, él advirtió sobre las consecuencias humanitarias que tendría la anunciada ofensiva del régimen sirio, apoyado por Rusia, contra la provincia de Idleb, uno de los últimos bastiones de la oposición armada.
"Hay algunos grupos extremistas, lo mejor es identificarlos, separarlos de los demás y eliminarlos. No atacar indiscriminadamente", aseguró el ministro Çavusoglu, a su llegada a Viena.
"De lo contrario será un desastre. Tendría consecuencia humanitarias y un impacto para todo el mundo, no sólo en Turquía sino también en Europa", advirtió el ministro.
Cavusoglu recordó que Turquía está en estrecho contacto diplomático con Rusia e Irán, 2 países que apoyan al mandatario sirio, Bachar Al Asad, y que los presidentes de los 3 países celebrarán el próximo día 07/09 una cumbre sobre Siria en Teherán.
Aunque Moscú y Teherán respaldan a Al Asad, mientras que Ankara apoya a algunos grupos alzados contra su régimen, los 3 países han lanzado el llamado "proceso de Astaná" para buscar una solución negociada al conflicto en Siria.
El ministro turco recordó que en Idleb hay 3,5 millones de civiles (2,9 millones según la ONU) y alertó de que un ataque indiscriminado, además de consecuencias humanitarias, "arruinaría el proceso político" y todos los esfuerzos que se han hecho para buscar una salida.
La ONU pidió a Siria y Rusia que detengan los preparativos para un ataque definitivo contra Idleb y les pidió tiempo para explorar alternativas.
El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, reconoció que se justifica plenamente que Siria quiera combatir a los terroristas, pero al mismo tiempo dijo que nada justificaría que utilizase armamento pesado en áreas densamente habitadas.
Rusia ha encendido las alarmas al llamar abiertamente a un ataque contra Idleb para "extirpar" a los "terroristas" de allí.