Hablando de su supuesta aventura con Trump en un hotel de Lake Tahoe, después de un torneo de golf en 2006, Daniels bromeó diciendo que en las cualidades sexuales del mandatario eran muy corrientes. “El sexo fue normal y aburrido, duró solo 2 minutos, siendo muy generosa”.
Sobre la descripción de ese encuentro, La actriz porno fue muy clara: “¿Cuántos detalles puedes dar realmente sobre dos minutos?”.
A favor de Trump, la rubia señaló que nunca se sintió perseguida o en peligro tras la cita íntima, agregó que luego del fugaz encuentro dejó el hotel sin ninguna discusión e insistió que nunca se sintió en peligro mientras estaba en su compañía.
“Ni una sola vez me sentí como si estuviera en algún tipo de peligro físico. Estoy seguro de que si hubiese salido corriendo, no me habría detenido. E incluso si lo hubiera hecho, no hay forma de que él me haya atrapado. Es aún menos probable que me atrape ahora", sumó.
Aclaró que su relación comenzó luego que Trump la abordara para aclarar ciertas “curiosidades morbosas” que tenía sobre la industria del porno. “A los empresarios les gusta hablar de negocios. Las preguntas que me hizo sobre el tema fueron buenas”.
Explicó que al acordar tener sexo, ella ingresó al tocador de la habitación y cuando salió estaba Trump en ropa interior en la cama, dijo poniendo cara de desagrado y los ojos en blanco.
Pese a que Trump siempre ha negado tener relaciones sexuales con Daniels, cuyo verdadero nombre es Stephanie Clifford, la semana pasada, su abogado de ‘confianza’ admitió haberle pagado a Daniels para mantenerse al margen, previo a la campaña presidencial.
Asimismo, afirmó haber llegado a un arreglo similar con otra de sus conquistas, la playmate, Karen MacDougal, con quien tuvo una relación con matices sentimentales 2 meses después de que naciera su hijo Barron, también en 2006.
Durante meses el presidente norteamericano ha vociferado que “no sabía nada sobre los pagos”, sin embargo, Cohen en su defensa afirma lo contrario y dijo que actuó bajo las instrucciones directas de Trump.
Cohen se declaró culpable de infracciones de financiamiento de campaña al hacerlo, entre otros cargos penales, y ahora se enfrenta a la cárcel.
Daniels se regodeó en Twitter después de su declaración de culpabilidad. Luego le dijo a Vogue: "Michael y yo estamos vindicados, y esperamos las disculpas de las personas que afirmaron que estábamos equivocados".