Los patrocinios, por su parte, representan entre 20% y 30% de los ingresos y se producen por negociaciones con los fabricantes de ropa deportiva, marcas que buscan estar en las camisetas de los jugadores o quieren que estos los representen. La siguiente fuente más grande de ingresos es la venta de boletería, seguido del mercadeo y la venta de servicios no deportivos (como el arrendamiento del estadio del equipo o los tours de exhibición que estos hacen). Estos tres ítems aportan entre 5% y 10% de la facturación, reveló el sitio Dinero.com.
Otro rubro de ingreso es la venta de jugadores, la cual tiene un peso distinto en los balances de cada equipo, dependiendo de su tamaño. Para los más pequeños, la transferencia de un jugador talentoso a una escuadra grande puede ser una importante fuente de recursos, mientras que para los oncenos grandes y de renombre dicha venta casi no mueve la caja registradora, pues ellos por lo general mantienen a sus cracks hasta que llegan al pico de su valoración y luego si los venden, según Dinero.com.
No obstante, generar altos ingresos no es la única labor clave en el balance de un equipo de fútbol de grandes ligas, pues buena parte de ese dinero se va al pago de sus jugadores, que puede llegar a consumir 58% de todo lo facturado. Por ejemplo, el inglés Manchester United, uno de los equipos de mayor valoración en el mundo, solo obtiene utilidades de 63 millones de libras esterlinas, luego de vender 600 millones de libras y esto se debe, según los expertos, a que 45% de sus ingresos se va al pago de su nómina.
Por este motivo la compra de Rolando no es tan sencilla en términos financieros para el Juventus. Hasta 2017 era uno de los jugadores mejor pagados del mundo, con ingresos anuales de US$93 millones, que incluían US$35 millones en patrocinadores y acuerdos de licenciamiento. De hecho, en Forbes estiman que el año pasado, solo a través de redes sociales, la super estrella les generó a sus patrocinadores una valorización de casi US$1.000 millones por las menciones que realizó en sus distintas cuentas. Este “poder Midas” del jugador lo tienen claro firmas como Nike que en 2016 firmó un contrato a perpetuidad con Ronaldo por US$1.000 millones.
En el Foro Económico consideran que para el Juventus esta transferencia no es el equivalente a un pase largo, que puede permitir marcar un gol rápidamente, sino una jugada de laboratorio que puede resultar en una serie de buenas oportunidades, que en el tiempo logren que, el costo de comprar y mantener a Ronaldo, pueda ser superado por la cantidad de dinero que este ayude a generar al equipo.
El Juventus, cuyas acciones subieron 40% tras el anuncio de la transacción y en un solo día adquirió 1,5 millones de seguidores en sus redes sociales, es el club más rico de Italia con ingresos que superan los 400 millones de euros, pero aún está detrás de otros grandes europeos como el Manchester United (676 millones de euros), el Real Madrid (674 millones) y el Bayer Munich (588 millones). Falta ver si la llegada de Ronaldo ayuda a cambiar el orden de ese escalafón, concluyen en el Foro Económico.