1 El fetichismo
Un gran grupo de personas tienen una obsesión con elementos que se utilizan para lograr mayor excitación, en especial los juguetes sexuales
Es decir, que temen incorporar algunos de estos elementos de entretenimiento adulto en la intimidad.
El excesivo miedo radica en que para este tipo de personas dichos objetos, que también pueden ser prendas eróticas, lejos de aumentar el placer, son productos que pueden ocasionarles daño.
2 Miedo a la penetración
Es uno de los temores más comunes entre las mujeres y los hombres homosexuales. Las personas que sufren de esta fobia, disfrutan los preliminares y logran fuertes vínculos de atracción con su pareja, hasta que llega el momento de pasar a otros menestere.
En algunos casos, no logran pasar al siguiente nivel y algunos pocos que lo consiguen, no logran disfrutar del momento. Por lo general las consecuencias se traducen en dolor frecuente durante el coito producto de sus nervios.
La tensión provoca que todos los músculos estén permanentemente contraídos por lo que es imposible disfrutar del momento.
3 La gimnofobia o desnudez
Entre las fobias sexuales más comunes está, sin dudas, la de ver sus cuerpos desnudos. Tiene que ver con una cuestión directamente relacionada con la autoestima. En realidad, se idealiza tanto el cuerpo perfecto que se imposibilita enfrentarse con la figura real.
Generalmente buscan hacer el amor con ropa o con la luz apagada,donde no haya ninguna posibilidad de ser vistos.
4 La erotobia
Las personas que la padecen pueden llegar a quedar paralizados ante una simple pregunta sobre temas sexuales. En realidad, toda conversación con tonos eróticos los bloquea en mente y cuerpo.
No se trata de pudor, sino de una hecho que les ocasiona terror. Es imposible verbalizar cualquier pensamiento que ronde el erotismo, más allá de que solo sea un juego.
5 La hafefobia
Entre las fobias sexuales más comunes, la hafefobia afecta a todas las relaciones íntimas, no solo a la de pareja. Por este motivo, es que perjudica a las personas en todas sus interacciones afectivas y sociales.
Es el miedo a tener un contacto físico, desde un simple tomarse de las manos hasta las caricias más íntimas.