Desde Unidad Ciudadana, además, interpretaron que con esos legisladores podrían tenderse puentes electorales a futuro. En vista de lo que interpretaron como un gesto inicial de posibilidad de diálogo, Cristina los liberó ayer de tener que repetir sus ausencias esta tarde.
En cuento a la extinción de dominio, no hay acuerdo entre el oficialismo y el peronismo sobre la forma que se le dará a esta nueva figura jurídica. De hecho hay tres dictamenes pero Pichetto negociaba con los K un texto final para aprobarlo. Volvería a Diputados en ese caso.
La extinción de dominio permitiría al Estado hacerse con bienes obtenidos por medio de actividades ilícitas o utilizados para ellas.
El primer proyecto que se votará será el del peronismo no K, luego el de Cambiemos si no hubiera votos para el primero.
Cambiemos ya adelantó que no apoyará la iniciativa del justicialismo, pero no tiene los votos suficientes para aprobar el suyo.
El peronismo propone que la extinción de dominio debe ejecutarse en el fuero penal una vez que exista una sentencia de primera instancia, mientras que Cambiemos le otorga al fuero civil la potestad de dictar la medida y de hacerlo antes de que haya condena. El punto principal de discordia, sin embargo, es que la iniciativa de Cambiemos contempla la aplicación retroactiva de la extinción de dominio, mientras que el del justicialismo no.
Y el dictamen del kirchnerismo, en tanto, plantea que la extinción de dominio debe alcanzar también a los delitos económicos, especialmente cuando se trate de corrupción: el ejemplo característico es el de las coimas, con la idea de que la extinción no se aplique sólo al funcionario que la cobre, sino también a la persona que la pague.