>Se destruyeron a sí mismos. En nuestro planeta, no tenemos un futuro esperanzador: contaminación, los daños sobre el medio ambiente y el cambio climático parece que llevarán a La Tierra a la destrucción. Hay quienes creen que esto le sucedió a los extraterrestres. El astrofísico Adam Frank diseñó un modelo matemático para tratar de responder a esta pregunta. Teniendo en cuenta las fuentes de energía disponibles, y conocidas, simuló cuatro escenarios de evolución social. Tres de los cuatro llevaron a un colapso y la mayor parte de la población desapareció.
>El Universo es demasiado inestable. Asteroides, estrellas moribundas, supernovas, erupciones volcánicas, y otros fenómenos pueden causar la destrucción de la humanidad.
>Nosotros somos alienígenas. Hay teorías que sostienen que los seres humanos somos criaturas inteligentes provenientes del espacio exterior. Se trata de la panspermia, según la cual ciertos microbios viajasen a través de asteroides procedentes de otros mundos.
>La vida es más rara de lo que pensamos. Podríamos ser los únicos, si La Tierra fuese el único planea con sus condiciones, que posibilitan el desarrollo de vida inteligente. En el desarrollo de la civilización ha influido que el Sol esté en la zona de habitabilidad de la Vía Láctea, a salvo del núcleo galáctico. Además, es clave la presencia de un planeta tan gigantesco como Júpiter, que con su gravedad nos guarda del impacto de residuos y asteroides, por ejemplo.
>¿Y si no somos capaces de escucharlos? La mayoría de los sistemas de búsqueda de vida inteligente rastrean estrellas similares al Sol. Pero podrían no estar en donde los buscamos o estar emitiendo señales imperceptibles para nosotros, quizás usando frecuencias o códigos que harían que nos pasasen desapercibidas.
>No son muy comunicativos. Quizás no comparten las matemáticas, o su lenguaje matemático (por no hablar del literal) es incompatible con el nuestro. Quizás su fisiología o su forma de pensar les impide comunicarse con nosotros. Hay teorías en las que se plantea la posibilidad de que los extraterrestres nos observen sin intervenir, porque no quieren hacer más que estudiarnos.