Algunos analistas a nivel mundial empiezan a mostrar su preocupación y pronostican el aumento de tasas de default para 2019 y 2020.
A continuación, podemos ver el gráfico de Bloomberg mostrando cómo el riesgo crediticio de los países emergentes ha ido en aumento desde junio.
En estos últimos años de política monetaria acomodativa a nivel mundial y de bajas tasas de interés, el desafío de los inversores era buscar buena renta. En ese contexto y con la promesa de apertura a los mercados internacionales apenas asumió el gobierno Macri, la deuda argentina se volvió atractiva. Pero esas buenas épocas de exceso de liquidez no duran para siempre y justamente ahora están llegando a su fin.
De acuerdo a la calificadora de riesgo Moody’s, el fortalecimiento del dólar y la volatilidad cambiaria es uno de los disparadores de defaults en los mercados emergentes.
¿Por qué? Porque cada vez se vuelve más difícil hacer frente al pago de la deuda denominada en dólares en países con monedas devaluadas. Y esto no sólo aplica para la deuda soberana, recordemos que muchas de las empresas privadas también tomaron deuda en moneda dura y eventualmente buscarán hacer frente al rollover de deuda.
No hay dudas de que en lo que respecta a voluntad de pago, este es uno de los gobiernos que más la va a tener porque trabajan para el afuera, para el inversor externo.
Pero no alcanza con la voluntad sino que también tiene que haber capacidad de pago y un contexto internacional que no se vuelva completamente en contra cuando el año que viene toque lidiar con el refinanciamiento.
Más allá de los problemas locales irresueltos en relación al déficit fiscal y la inflación, lamentablemente hay variables externas que por cómo está armado el modelo nos van a afectar mucho más que a los demás países de la región.