La mentira del REM y el ocaso del BCRA

"(...) la inflación del BCRA y del REM (+30% interanual en diciembre’18) peca de optimismo y se queda corta porque implican aumento de demanda de dinero, lo cual es totalmente inconsistente con la realidad macroeconómica actual y también para con la futura en la que se proyecta caída de actividad. (...) Hay un círculo vicioso entre BCRA y REM que conduce a mala praxis de política monetaria e inflación creciente. Los analistas del REM proyectan inflaciones futuras sin (importantes) desvíos con respecto a las metas (previsiones) oficiales, lo cual termina implicando una fuerte subestimación de la inflación. (...)".
Economía & Regiones.
REM quiere decir Relevamiento de Expectativas de Mercado, y es un indicador de moda entre los medios de comunicación.
De acuerdo al Banco Centra l, "El REM toma en cuenta las mejores experiencias de este tipo que realizan los bancos centrales de la región que siguen objetivos de metas de inflación, como Brasil, Chile y México, además del propio proceso de aprendizaje del BCRA en la experiencia del REM entre 2004 y 2012. Para este proceso fueron invitados a participar más de 60 instituciones, incluyendo bancos locales, consultoras y fundaciones de Argentina, bancos de inversión y analistas internacionales, seleccionados por el BCRA, en función de la experiencia en el análisis de la coyuntura económica y/o financiera."
Entonces, ¿cuál es el motivo del fracaso del REM para brindar anticipos confiables acerca de la evolución de la economía?
Es altamente probable que, en el fondo de esta derrota de la econometría privada, se encuentre el clientelismo profundo de integrantes del estamento de mayor formación universitaria de la sociedad argentina.
El clientelismo no se encuentra solamente en los barrios carenciados donde domina el 'puntero' o sus sucedáneos. Hay una voluminosa Argentina prebendaria que incluye a empresas, bancos, medios de comunicación y consultores que viven 'de la teta del Estado', y así acumulan compromisos permanentes con el sector público. De hecho, un flamante ministro que proviene de la consultoría privada tuvo que renunciar, ante los reclamos, a 8 contrataciones que mantenía con reparticiones gubernamentales.
Es interesante considerar este caso porque la consultora en cuestión es considerada en la integración del REM: ¿cuál es la autonomía/independencia de un proveedor de servicios de consultoría respecto del Estado cuando mantiene 8 contratos con el sector público?
Podría agregarse otra reflexión: ¿cuál es la autonomía de la gerencia de estudios económicos de un banco cuyo portafolio de negocios está montado sobre las Letras del Banco Central?
Y resultaría apropiado reclamar, por lo menos, que no integren el REM quienes tienen contratos de asesoramiento con el BCRA.
Es más: en nombre de la ética, esos agentes económicos líderes de opinión deberían autoborrarse del REM porque hay sospechas 'a priori' acerca del contenido de su participación.
Esto es oportuno considerar porque, tal como afirma el Banco Central, "La participación en el REM es voluntaria para todas aquellas instituciones reconocidas en el mercado por sus análisis económicos y financieros. Toda institución con probada experiencia en el análisis de la coyuntura local y que desee participar podrá solicitar a rem@bcra.gob.ar la evaluación de su petición. Para su inclusión será requisito contar con probada regularidad y reconocimiento de sus proyecciones para la economía argentina."
No obstante, cuando el BCRA es cliente de esa institución, sin duda que puede haber un sesgo favorable -voluntario o involuntario- al enfoque del que contrata.
Algo más: ¿Quién puede afirmar que el BCRA no prioriza en su proceso de selección de integrantes del REM a sus proveedores de servicios de consultoría?
Durante años, la sociedad argentina padeció el predominio intelectual en cuestiones de economía de los mal llamados "liberales", en verdad conservadores en sus puntos de vista pero que apalacaban sus negocios en el Estado clientelar. Semejante situación llevó a la impopularidad a las ideas de una verdadera economía "liberal", necesaria para el emprendimiento de riesgo en un Estado que resulte más eficiente, ofrezca mejores servicios y cobre más bajos impuestos.
Resulta imprescindible resolver esta cuestión del REM, en especial porque le provoca al propio BCRA errores en la formulación de sus políticas, toda vez que el REM es considerado entre las variables necesarias para la elaboración de escenarios y la proyección de comportamiento de las cuentas públicas.
El resultado está siendo lo suficientemente escandaloso como para comenzar a preocupar el propio Fondo Monetario Internacional, a menos que se convierta en cómplice del error. Ya el Banco Mundial perdió gran parte de su credibilidad mezclado en negocios de consultoría de terceros.