Según Los Andes, ayer (10/07) Alicia Maldonado, que vive en barrio Cano de Ciudad, radicó una denuncia policial por agresiones de una vecina y pintadas insultantes en su edificio por su militancia feminista y en favor de la ley.
En varios lugares aparecieron marcas con pintura verde y frases que insultan la militancia. “Esto refleja la violencia extrema que se está viviendo, no solamente acá sino en diversos lugares del país, estamos permanentemente escuchando relatos de mujeres y de personas que transitan con los pañuelos verdes y que son agredidas en el micro e incluso en los lugares de trabajo”, manifestó.
Relató que hace poco se fue a vivir al barrio una nueva vecina que comenzó a hostigarla por un sticker que tiene pegado en la puerta que dice “si no funciona el condón, usá misoprostol”.
Pero veamos otros ejemplos:
En este sentido, es importante que tanto la Iglesia, la clase política partidaria representada en el Congreso y la militancia de Izquierda, que lo hace desde las calles, bajen el tono para volver al origen de la discusión y recomponer el marco institucional. Llamar a la militancia y seguidores a debatir en términos coherentes debe ser la ley primera.
Por otro lado, tanto el Congreso como la Casa Rosada debieran escuchar la situación y proponer modificaciones o alternativas que integren a ambas posturas.