El afelio tiene lugar cada año entre el 2 y el 7 de julio y la mayor distancia este año entre la Tierra y el Sol se registrará el 6 de julio a las 17:46 GMT, cuando el planeta y su astro se encuentren a 152.095.566 km.
Por otro lado, está el tema de las estaciones: "Las estaciones se producen por la inclinación del eje de rotación de la Tierra respecto al plano que describe alrededor del Sol, que es lo que llamamos la eclíptica", señaló Rodríguez Eugenio.
"Este eje está inclinado unos 23,5 grados y por tanto cuando estamos en el verano del hemisferio norte, el eje norte, es decir el polo norte de la Tierra, está apuntando más hacia la dirección del Sol."
Y agregó: "En cambio en invierno, nuestro polo norte está apuntando como en dirección opuesta, no es exactamente opuesta porque son cerca de 23,5 grados, pero está apuntando en dirección opuesta al Sol".
Más agua en el hemisferio sur
El verano del hemisferio norte coincide con el afelio, "pero recibimos más radiación solar aquí en el hemisferio norte porque el Sol está más alto sobre el horizonte y tenemos también más horas de luz solar", según explicó la astrofísica.
En el hemisferio sur, en cambio, el verano coincide con el perihelio. "Esto nos podría hacer pensar que en el hemisferio sur sube más la temperatura que en el norte en verano, porque aparte de la inclinación, la Tierra también está más cerca del Sol", explicó Rodríguez Eugenio.
Pero no es así. Lo que ocurre es que "en el hemisferio sur hay más cantidad de agua y eso hace que la temperatura no aumente tanto".
"Esto parece que se debe a que la tierra se calienta mucho más fácilmente que el agua y, como el hemisferio sur tiene una mayor proporción de su superficie cubierta por agua, el exceso de energía es absorbida por ésta", detalló el experto.