La compañía aseguraba que el sistema estaba automatizado -algoritmos- y que no permitía a sus empleados el acceso a nuestros correos.
En 2014, Google dijo que dejaría de leer los correos de estudiantes, empleados gubernamentales y el sector privado.
En junio de 2017, Google dijo que detuvo todo tipo de lectura de correos.
Pero, aunque no lo imaginábamos, muchas personas siguen leyendo nuestros correos de Gmail. Y no son de Google, sino de compañías de terceros.
En concreto, funciona cuando uno instala una aplicación en el celular o extensión en el navegador y estos piden acceso al correo.
Estas realizan un escaneo de forma automatizada, pudiéndose registrar unos 100 millones de correos diarios por plataforma.
Pero The Wall Street Journal reveló algo aún peor: algunas de estas aplicaciones con acceso a tu Gmail permiten a los empleados leer directamente tus correos.
El Economista destaca que los más afectados son los usuarios que se han logueado desde Gmail a aplicaciones de compañías que se dedican a comparar precios, planear itinerarios de viaje automatizados, u otras herramientas similares.
La compañía aclaró que la practica afecta sólo a los usuarios que dan su consentimiento, y recordó a través de un comunicado que sus usuarios "pueden revisar todas las aplicaciones a las que les han dado acceso y revocar el acceso si lo desean", a través de la Revisión de Seguridad de la Suite de Google.