Es justamente allí donde está el gran problema dado que la Argentina es importador de hidrocarburos. Además, a los productores se le reconocen precios en dólares para el petróleo y el gas, aún cuando no serán los equivalentes al del barril a nivel internacional.
De esta manera, además el problema de la inflación queda muy vinculado al de la energía. En este marco, Iguacel habría pedido al sector para lo que resta del año un aumento del 20%, y para quienes no aumenten su consumo en 2019, que sea la misma tarifa. No hace falta recordar que ese año será un año electoral...
Dicen que el argumento que les ofreció fue que si ellos pierden en 2019, los activos de ellos, los empresarios, valdrán cero. En cambio, si ganan, se valorizarán mucho. Pero para que suceda esto último, tendrán que perder un poco de plata hasta las elecciones, o al menos, no ganar tanta.
Claro que en ese camino la baja de la rentabilidad debería ser pareja para todos, que no se concentre sólo en los productores, con la excusa de que cuentan con un precio dolarizado. Todo un desafío es el sector de distribución de gas, quienes aumentarían su ganancia si se frena el precio del producto. La idea es que eso no pase.
El flamante funcionario tendría la intención de presentar su pacto con el sector en el marco de un relanzamiento productivo, de ahí que viaja a Washington a encontrarse con Rick Perry, el secretario de Energía de Donald Trump, al que le pedirá apoyo para el desembarco de empresas norteamericanas en Vaca Muerta. Eso sí, antes deberá renovar el acuerdo de competitividad con el gremialista petrolero Guillermo Pereyra, quien según muchos inversores, se pone agresivo cuando aparece en el mercado una empresa nueva...
El tema de las tarifas es crucial en la agenda oficial, en principio por la necesidad de bajar subsidios, una meta poco negociable en medio del ajuste fiscal y el compromiso ante el FMI. La negociación se hará con los gobernadores pero, sobre todo, con los distintos bloques de diputados. Y es allí donde la relación con Sergio Massa, que controla más diputados que cualquier gobernador, es crucial.
En ese sentido, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal ya pusieron manos a la obra para negociar con quien tiene su relación con Macri en el freezer. Intentarán seducirlo afirmando que si se profundiza la crisis, la mayor beneficiaria sería Cristina Fernández, y no él o el peronismo. He ahí otro problema para Macri: la negociación con el PJ...
Por lo pronto, Iguacel aterriza mañana en Washington para su debut internacional como funcionario participando de la World Gas Conference, donde tendrá la reunión con Perry.
Viajó anoche a la capital estadounidense para participar de la conferencia global sobre gas, a la que ya había confirmado asistencia el anterior ministro Juan José Aranguren. Perry, por su parte, estuvo en la Argentina hace dos semanas, para participar del G-20 en Bariloche.