Ocurre que Macri, Carrió, Larreta, Vidal, Peña y Cornejo llegarán con la lengua afuera al 2019 como consecuencia de la fuerte recesión que se viene en el segundo semestre de este 2018. A propósito, ¿este era el tan esperado segundo semestre? Parece que sí. La UCR pone en marcha un plan para amortiguar el impacto: "No podemos entrar en un proceso de recesión”, fue el comentario en el plenario.
“Tenemos la preocupación de enfrentar un proceso recesivo que dejaría al Gobierno y a su imagen muy mal parado. Las decisiones que se tomen en este momento van a influir para 2019”, dijo a Clarín uno de los radicales que suele conversar con los principales funcionarios del Gobierno.
“Queremos cambiar la alianza económica tradicional por una alianza con las pymes exportadoras. Tiene que ser el modelo de desarrollo y crecimiento de la Argentina”, remarcó la co-fundadora Elisa Carrió, que le valió el puesto a Francisco Cabrera y Juan José Aranguren. La sensación que quedó fue: o el macrismo abre la mesa chica o se rompe la alianza.
A su vez, Clarín agregó que uno de los principales hombres de la UCR propuso un secretario de Comercio “más fuerte” para lidiar con los empresarios y estimular el consumo “hasta que se ordene la economía”, dos puntos asociados al kirchnerismo para la mirada del macrismo: “No está en la filosofía de los muchachos, pero el plan económico fracasó y hay que rediseñar”.
“Está muy firme en su diagnóstico, de que todo se resuelve bajando el déficit. La realidad lo está haciendo virar, hay que evitar la combinación de recesión y problemas políticos”, agregaron.
Pero el país tiene 24 distritos provinciales y diferentes radicalismos. El santafecino Luis "Changui" Cáceres, histórico dirigente de la Unión Cívica Radical, fundadores de La Coordinadora, salió al cruce de la Convención Nacional de Gualeguaychú y comenzó a recorrer el país para sumar aliados.
Por último, el Código Electoral será otro de los puntos que deberán discutir los espacios. El gobierno de Larreta buscará unificar los comicios de 2019 con los nacionales, pero el radicalismo cuestiona que avanzar en ese sentido minaría la autonomía de la Ciudad. Además, proponen sistemas distintos de votación. Mientras que el macrismo promueve el uso de la boleta única electrónica (BUE), el radicalismo presentó la semana pasada un proyecto de ley para que se implemente la boleta única de papel.