La escuela media no fue pensada originalmente para los sectores populares, sino para los hijos de ciertos sectores de clase media alta, que a fines del siglo XIX y principios del XX estaban destinados a convertirse en profesionales universitarios y dirigentes políticos.
Hoy la escuela secundaria atraviesa un momento de transición durante el cual deben realizarse los cambios necesarios para atender a la educación media de toda la población. Esto último es algo a lo que pocos países en el mundo se han animado.
En este contexto, pretender resultados comparables con países nórdicos, es un poco pretensioso. Sin embargo, el análisis de los resultados de las antiguas pruebas ONE y de las actuales APRENDER, muestran pequeños progresos en distintas áreas aún cuando en otras se vean estancamientos.
El nivel secundario viene creciendo en cantidad de alumnos y en cantidad de egresados. Esto, lógicamente, trae como consecuencia un aumento de los potenciales alumnos para el nivel universitario. Quién egresa de la escuela media, quiere ir a la universidad.
Si comparamos datos de 1998 con los de 2014 (UNESCO / SITEAL) podremos observar que el porcentaje de egresados del nivel de educación superior/universitario proveniente de los sectores de más bajos ingresos se ha triplicado. Esto quiere decir que “los pobres” no solo acceden al nivel universitario sino que también se gradúan. Sin duda esto sería una muy buena noticia para Sarmiento.
Una deuda pendiente aún, es la calidad de la educación que reciben los sectores más empobrecidos. En esto hay muchas personas comprometidas (autoridades, especialistas, docentes) para garantizar que “los pobres” reciban una educación de calidad. No obstante quisiera, recordando a J.C. Tedesco, que también debemos preocuparnos por la calidad de la educación que reciben “los ricos”.
Una buena educación para los sectores más acomodados de la sociedad debería incluir la idea de la solidaridad, del compartir con los que menos tienen, de sentirse parte de la sociedad en la que viven. En fin, la idea de una sociedad más justa.