Las consecuencias del debate por el aborto se hicieron patentes en dos bloques que tuvieron quiebres: la bancada de Evolución, de Martín Lousteau y que integran Carla Carrizo y Teresita Villavicencio rompió con el diputado José Luis Ramón del Partido Intransigente de Mendoza que primero dijo que acompañaría el proyecto de legalización y después cambió de opinión en un video.
El otro caso fue el del hasta ayer único diputado del Partido Socialista: Luis Contigiani, quien decidió renunciar a su monobloque tras las presiones de su partido para que votara a favor de la despenalización del aborto.
La situación es inédita porque la bancada que integra está compuesta por él mismo. Entonces, sólo tuvo que cambiarle el nombre al espacio que ahora se pasará a llamar Frente Progresista Cívico y Social.
En los últimos días, varias figuras del PS –entre militantes, dirigentes e intelectuales- le pidieron al legislador que renunciara y hasta promovieron su expulsión del partido. La decisión del exministro santafesino significa que el Partido Socialista se queda sin representación en el Congreso.
Afuera del Congreso, la incógnita es cómo seguirán las protestas con toma de escuelas, principalmente, si es rechazada la despenalización de la interrupción del embarazo.
Todo indica que, a pesar de que se redujo la brecha entre los que votan a favor y en contra y nadie asegura su triunfo en la votación, el rechazo se sigue imponiendo por un puñado de votos que va desde los 5 hasta los 10 de diferencia.
Hasta el momento hay 11 escuelas tomadas en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. Se trata de la Escuela Rogelio Yrurtia; Escuela de Cerámica N°1; Normal 1; Normal 6; Lenguas Vivas; Mariano Moreno; María Elena Walsh; Escuela de Educación Media Ramón Padilla; el Cortázar; Colegio Nacional Buenos Aires y el Carlos Pellegrini, que dependen de la UBA.
En tanto, algunas sedes de facultades comenzaron a realizar asambleas, tomas, talleres, vigilias y "pernoctazos" para finalmente movilizarse el miércoles al Congreso el día que se vote la ley.
Nadie sabe, hasta el momento, cómo seguirán esas protestas si el proyecto es rechazado. La ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, se queja de la falta de acción judicial en el protocolo sobre las tomas. Los estudiantes dijeron que mantendrán la medida hasta el jueves por la mañana, en principio, cuando está prevista la votación del proyecto en Diputados, pero en muchos casos amenazaron con seguir con la medida de fuerza si la ley no se aprueba.