Oscat Furlong participó en los Juegos Olímpicos de Londres 1948, donde Argentina cayó tan sólo por dos puntos frente a Estados Unidos.
“Después de ese partido, Adolph Rupp, el técnico de Kentucky, me ofreció hacerme profesional en Estados Unidos. Me ofrecían 10 mil dólares por seis meses. Le respondí que era imposible. Después de un día inolvidable, quiero ahora más que nunca seguir jugando por mi país”, recordó años después.
En aquel entonces, esa decisión le hubiera significado renunciar a defender los colores de su país.
Más adelante, le dijo que no a la NBA por el mismo motivo cuando rechazó sumarse a Minnesota Lakers, que en la actualidad son Los Ángeles.
Ya retirado del básquetbol, se dedicó al tenis y se destacó a nivel local, pero su mejor aporte a ese deporte lo hizo como dirigente de la Asociación Argentina de Tenis y también como capitán de equipo de Copa Davis, en una camada en la cual estaba Guillermo Vilas.
Entre sus logros se destacaron, además, dos medallas de plata en los Juegos Panamericanos de 1951 y 1955, un Mundial Universitario en Dortmund 53, un Konex de Platino en 1980 como el jugador de básquet más importante del país (luego vendría un tal Manu Ginóbili) y desde el 2007, el Salón de la Fama FIBA.