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Cambiemos también propone la baja de IVA en servicios públicos

Luego de solicitar en reiteradas ocasiones la baja del IVA para los servicios públicos -así como la eliminación de todo cargo adicional en las boletas de pago y la suspensión de las obras públicas no esenciales porque la prioridad era/es bajar el déficit fiscal-, Urgente24 no puede menos que celebrar que en el Senado de la Nación se comience a debatir esta posibilidad, que es lo que reconfirma la senadora nacional Laura Rodríguez Machado (PRO-Córdoba), una dirigente muy empeñosa, que participa de la conducción del partido político cabecera de la alianza Cambiemos.

A lo largo de los doce años de gobierno kirchnerista, una de las palabras que se utilizó con mayor frecuencia fue “relato”. De acuerdo a la definición del diccionario de la Real Academia Española esa palabra significa: “conocimiento que se da, generalmente detallado, de un hecho. Narración, cuento”. Si hilamos fino, en la búsqueda de ser más precisos, podríamos decir que “cuento” resumiría a la perfección la instalacion de una gran mentira.

Es que durante ese período, a los argentinos intentaron hacernos creer que viviamos el mejor momento del pais, llegando a decir que nunca en nuestra historia habíamos estado mejor. Por eso la inseguridad era una sensación, teníamos un índice de pobreza menor al de Alemania, se inauguraban obras que no habían sido concluidas, se distorsionaban las mediciones con la intervención del INdEC y se hablaba de crecimiento energético, entre otras falacias.

Cuando asumió el presidente Mauricio Macri, en diciembre de 2015, terminamos con el relato y hablamos con la verdad, por más dura que esta fuera. Hicimos un diagnóstico preciso, transparentamos los números y supimos con exactitud en qué situación nos encontrábamos los argentinos. Nos topamos de frente con la realidad que, como el 52% de los argentinos imaginábamos, distaba mucho de parecerse a ese relato.

En la que algunos, sin sonrojarse, se atrevieron a denominar como “década ganada”, se mentía diciendo que no había inflación. Pero, ademas, se prohibia decir la verdad multando a consultoras que mostraran indices inflacionarios. Parte de esa irrealidad era no autorizar la suba de tarifas de luz y gas a las prestatarias de estos servicios. Se aplicaban subsidios a las empresas, para que estas no aumentaran las tarifas de los servicios públicos particularmente en las grandes ciudades, en donde se concentra el mayor caudal de gente, léase votos.

De esta manera, las empresas lograban cubrir sus costos sin generar inversiones en infraestructura, ni mejoras en el servicio. Esta situación generó un deterioro en los servicios públicos, del cual llevará varios años recuperarnos, y nos hizo perder la soberanía energética. Por ejemplo, en lo referente al gas, pasamos de ser un país exportador, a importar a un costo muy elevado.

Para concluir con el “combo deficitario”, los subsidios indiscriminados generaron un desequilibrio fiscal (el país gastaba más de lo que recaudada) que nos hundió en una deuda cada vez mayor y nos cerró las puertas al crecimiento. Para superar esta preocupante crisis, el Gobierno de Cambiemos implementó un programa de reducción gradual del déficit fiscal, que se viene cumpliendo y nos permite afirmar que en la actualidad los ingresos del Estado Nacional crecen en detrimento de los gastos.

Al mismo tiempo se logró mantener el subsidio para los que menos tienen (no para las empresas) y de a poco se van regularizando los precios de las tarifas, que se ajustan a la realidad. Si bien esto generó un aumento en las facturas de los consumidores, haciendo un estudio comparativo, con lo que ocurre en otros países de Sudamérica, podemos ver que en Argentina un hogar promedio destina el 3,4% de sus ingresos al gasto de luz y gas. En cambio, en Perú esa cifra aumenta al 5,1%, en Brasil 5,4% y en Uruguay al 9,7%.

A pesar de estos datos, los mismos que durante doce años nos hundieron en esta crisis hoy dicen tener la solución. ¿Cuál es? La de siempre, mantener el subsidio a las empresas y acrecentar el déficit fiscal retrotrayendo los precios de las tarifas a noviembre de 2017. Eso nos plantea la oposición con el Proyecto de Ley que aprobó la Cámara de Diputados y cuenta con despacho de mayoría en el Senado.

A diferencia de esto, Cambiemos presentó una iniciativa alternativa que dispone reducir la alícuota equivalente al 50% de la establecida en el primer párrafo del artículo 28 de la Ley del IVA para las ventas de gas, energía eléctrica y aguas reguladas por medidor. Así, del actual 21% de IVA que se le factura a los usuarios, se pasaría a un 10,5%. Esto también incluye a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas.

Consideramos que esta última es la mejor solución para no incrementar el déficit fiscal de un país que quiere ponerse de pie, que busca mantener un crecimiento sostenido en el tiempo y que pretende recuperar la soberanía energética sin cuentos, ni relatos.

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