"Las situaciones de volatilidad no nos tienen que asustar: tienen que ser parte del aprendizaje de vivir con un tipo de cambio flotante", dijo en diálogo con los periodistas acreditados ante quienes añadió que "si no tuviéramos la flotación u no hubiera correcciones tendríamos atraso cambiario que afectaría al empleo y la producción".
En tanto, según El Cronista de fuentes empresarias de diversos sectores, el efecto de la devaluación sobre los precios no será inmediato, pero a la larga se terminará produciendo. Los productos importados tendrán una correlación más lineal, pero en los casos de producción nacional también hay un fuerte componente de insumos provenientes del exterior. La proporción de las subas las definirá cada empresa.
El economista Miguel Kiguel opinó este jueves (3/5) que el Gobierno no debería frenar la suba del dólar, y planteó que de persistir la fuerte demanda “debería dejarlo correr, esperar que pase esta salida de Lebac a dólar” y después “darle un mazazo en unos días”.
“Hay que hacer una política que dice ir contra la corriente, no frenar el tipo de cambio. El Central tiene que usar reservas, la tasa no la puede subir más, ya la subió tiene que esperar para subirla de nuevo”, analizó.
Por su parte, el expresidente del Banco Central en el gobierno de Cristina Fernández, Alejandro Vanoli, consideró en declaraciones a Radio 10: "Veo la suba del dólar con mucha preocupación. En enero dije ´ojo con el clima internacional´. Cada vez que esto pasa, los países que dependen de la deuda empiezan a tener problemas".
"Es sólo el síntoma de una economía que no crece y expectativas que no se concretan. Lo más preocupante es un déficit de cuenta corriente, entonces países como la Argentina hoy están sufriendo este ataque especulativo", argumentó.
“Hay muchos factores internos, y hay un factor externo que han exacerbado la demanda de dólares en la Argentina, que no es ni más ni menos que la situación de la tasa de interés de EE.UU.”, opinó por su parte el economista Luis Palma Cané en radio Mitre.