El Gobierno porteño planificaba tener la reforma lista para las legislativas de 2017, pero la frenaron porque se cayó el debate a nivel nacional. No sería un atenuante para este año, si bien tienen que volver a enviarla a la Legislatura. El proyecto anterior perdió estado parlamentario, pero el nuevo sería muy similar.
En cualquier caso, el Gobierno porteño insistiría con utilizar la Boleta Única Electrónica (BUE). Por otro lado, la reforma política prevé la creación la Agencia de Gestión Electoral, ente autárquico que tendrá la misión de administrar los procesos electorales y cuyas decisiones sólo podrán ser revisadas judicialmente. Otro punto importante, la Agencia será la que apruebe el cronograma electoral.
Respecto al financiamiento de las campañas, cuestiones importantes como bancarizar la totalidad de los aportes, transparentando la inversión de las empresas, cuya colaboración obligatoriamente deberá ser pública. Además, la auditoría de gastos durante todo el año electoral, fortalecimiento de las capacidades de control, registros de proveedores de campaña, escala de sanciones económicas y electorales, publicidad en tiempo real de ingresos y egresos y difusión de informes de auditoría son algunos de los principales puntos de la reforma.
Además, buscan crear un Tribunal Electoral y una Comisión de Gestión Electoral adhoc, encargados, según el proyecto, de dirimir conflictos electorales y de administrar los procesos. La paridad en las listas, como impulsó el oficialismo en el Congreso nacional, es otro de los puntos que podrían formar parte de la reforma.
También contemplan incorporar la paridad de género en las listas para los cargos electivos y que se garantice la participación alternada entre hombres y mujeres en las listas de cargos electivos del distrito. Además, el gobierno de la Ciudad buscará legislar los debates entre candidatos para cargos ejecutivos, tanto para la jefatura de gobierno como para las juntas comunales.