También sorprende la ferocidad suicida de la sociedad brasilera: con tal de liquidar a Lula no sólo echaron a una Presidenta muy limitada aunque honesta (Dilma Rousseff), que había ganado el comicio de reeleción, y empinaron al delincuente Temer, sino que aceptaron profundizar las investigaciones en el expediente 'Lava Jato' hasta impactar en forma negativa en la actividad económica de Brasil.
Por supuesto que el fallo del Supremo Tribunal todavía no termina de definir la situación. Hay acciones administrativas y 'chicanas' judiciales posibles. Tampoco Lula da Silva irá a prisión de inmediato ni está despejado el horizonte porque él sigue siendo el brasilero con mayor intención de voto y será un desafío intenso procurar sumarle sufragios por carácter transitivo a alguien que él elija como su candidato a Presidente.
Por supuesto que con Lula a punto de ser impedido de participar de las elecciones brasileras, crecen las posibilidades del actual oficialismo, que no tiene un candidato equivalente, pero se encuentran muy lejos de resolver el enigma.
Para colmo de males, el escenario internacional no acompaña a Temer, su PMDB, y el aliado PSDB (ambos partidos tienen un origen comun), porque carece de racionalidad manifestarse pro-estadounidense cuando a Donald Trump le importa poco y nada del mundo.
En el escenario de guerra comercial creciente, ¿dónde jugará Brasil, según el PMDB/PSDB? ¿Profundizará su permanencia en BRICS (Brasil Rusia India China Sudáfrica) o se mantendrá aislado en el Mercosur que no funciona ni le permite ganar escala al gigante sudamericano o buscará alguna proximidad con USA?
De todos modos hay que volver al aquí y ahora: Lula fue condenado por otros corruptos, y eso es lo afirma la mayoría de los brasileros que eligen a Lula como su líder político. El 'Sistema' sigue perdiendo credibilidad y por eso un militar jubilado hasta puede amenazar con un golpe de Estado si la situación no resulta tal como él la imagina.
Lula condenado ¿Temer es la renovación? ¿Neves es la transparencia? Ganaron los multimedios tradicionales (Globo, Abril, Folha) pero ¿representan a la mayoría de los brasileros que queren Presidente al condenado Lula?
Brasil es un interesante espejo donde se mira la Argentina, a tal punto que por unanimidad los dirigentes políticos, legislativos y judiciales han decidido no profundizar investigación alguna sobre los negocios locales de Odebrecht.
Lula condenado pero no ganó la Justicia, y eso sí que complica a Brasil.