Uno de los operativos tuvo lugar en una vivienda de La Loma, y el otro en un departamento en el Centro de la localidad.
En declaración en Cámara Gesell, varios de los juveniles que habrian sido víctima de abuso sexual, dijeron haber sido traidos en ocasiones a La Plata donde “nos pagaban entre $800 y $2.500”.
También contaron que “los encuentros sexuales no eran mano a mano, no había drogas, alcohol, golpes ni mujeres, siempre eran a la tarde y había entre 6 y 7 adultos, que nos contactaban por las redes sociales”.
aría Soledad Garibaldi, titular de la Fiscalía 4 de Avellaneda, quien investiga a la red de prostitución dijo que “los chicos me llegaron a decir que les ofrecían hacerlo por un par de botines o por calzoncillos boxer”.
Ella entrevistó a 5 de los 53 chicos de entre 13 y 19 años que viven en la pensión del club que preside Hugo Moyano.
“De los 5 chicos con los que hablé, 3 nos aportaron información de que esto sucedía. Uno de ellos me dijo que no le llegó a pasar, pero que lo contactaron; los chicos ya sabían que esto pasaba. Hay muchos más casos, no solo acá, en Independiente”.
Ella agregó: “Creo que esto se puede haber replicado a otros clubes y que estos mismos personajes investigados, que por ahora son seis, pueden haber operado en otros clubes de 1ra. División y en el fútbol amateur”.
En prisión ya se encuentra Martín Bustos, árbitro acusado por las víctimas de haber abusado y corromper menores en Independiente.
Él sólo mantiene contacto con su abogado Carlos Tomás Beldi -también detenido por ocultamiento de pruebas-.
Bustos está en un pabellón de la planta alta de la Alcaídia de Lomas de Zamora, separado del resto de los internos.
Se espera la visita de su pareja, una mujer de alrededor de 30 años. Vecinos de Talar de Pacheco indican que Bustos se escondió en la casa de su suegra en la calle Chascomús, conocida como "la rubia", para evitar ser atrapado por la policía.