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La carne de cañón mejor que sea extranjera

Cumpleaños de la Legión Extranjera, cuerpo de élite francés que varias veces el Palacio del Eliseo quiso desactivar, y no pudo. Si siguen en la Legión tras el contrato obligatorio inicial de 5 años, pueden llegar a recibir una jubilación francesa tras 17 años y medio de servicio. Antes eran 15 años… pero la crisis previsional es global.

 

 

"[Los legionarios] son un anacronismo, los últimos vestigios de una tradición mercenaria medieval",
Dominique Moïsi,
cofundador del Institut Français des Relations Internationales (IFRI).

 

"Políticamente, siempre convendrá enviar extranjeros y no soldados franceses a los lugares de conflicto",
teniente coronel Christian Rascle,
vocero de la Legión Extranjera.

 

"La serpiente quería atacarme pero yo quería comerla. Y comencé a correr atrás de la serpiente, que se fue. No la encontré...
De todos los animales que encontramos en la selva, el que más me gusta es el caimán".
Hélmer, portugués de 25 años,
legionario que custodia el Centro Espacial Guyanés.

 

El 09/03/1831 se creó la Legión Extranjera (Légion Étrangère), una unidad para voluntarios, que derivó en cuerpo de élite.

Después de la Revolución de 1830, la legislación francesa prohibía el ingreso de extranjeros en el Ejército Francés, que no contaba con efectivos suficientes para cubrir todos los territorios de su imperio, en especial Argelia.

La Legión buscó superar ese obstáculo.

Antes y durante la 2da. Guerra Mundial, muchos judíos de la Europa del Este huyeron y fueron a Francia, alistándose en la Legión para desaparecer del radar alemán.

A la inversa: después de la caída del 3er. Reich, el 60% de la tropa francesa eran alemanes llegados de los campos de prisioneros de guerra de los Aliados.

El libro Devil's Guard relata la historia de un oficial de las Waffen SS, su reclutamiento en la Legión, su encuentro con antiguos compañeros de las SS para combatir juntos contra el Vietminh en Indochina.

Hoy, buena parte de los legionarios provienen de países que integraron la ex Unión Soviética, así como de Europa central y balcánica.

La Legión Extranjera (1)

Los latinoamericanos son apenas 9% de la fuerza -pese a que el campo de entrenamiento Szutz, sede del 3er. Regimiento Extranjero de Infantería, se encuentra en Guyana francesa, Sudamérica- y provienen desde el norte de México hasta el sur de Chile.

La Legión ha sobrevivido a 3 repúblicas, 1 imperio, 2 guerras mundiales, la subida y la caída de ejércitos de reclutamiento en masa, el desmantelamiento del imperio colonial francés y la pérdida del lugar de nacimiento de la Legión, Argelia.

Probablemente porque la minoría es francesa, la instrucción es especialmente dura, con el argumento de que hay que construir una élite similar a los Navy Seal, Spetsnaz, Rangers y los Special Air Service (SAS).

De hecho, es fácil que un legionario entre en combate más de 1 vez durante sus 5 años de servicio. Desde su creación ha superado las 35.000 bajas.

Hay beneficios de contrapartida, si se sobrevive: el Legionario firma un contrato por 5 años, y luego de 3 años o inmediatamente si es herido en batalla, puede solicitar la nacionalidad francesa.

Requisitos de admisión:

Tener entre 17 y 40 años de edad.
Estar en buena forma física.
Ser portador de un documento de identidad válido (pasaporte para los que no pertenecen a la Comunidad Europea).
Cualquiera que sea su situación familiar (casado o soltero), todos serán alistados como soltero.
Ser físicamente apto para servir en todas partes.
La selección solo se realiza en Francia.

La Legión Extranjera (2)

Cambio de identidad

La Legión siempre fue una vía de escape para criminales y aventureros. Aún hoy en día acepta reclutas bajo identidades ficticias.

No obstante, realiza estrictos controles para evitar la admisión de terroristas.

"Hoy la Legión Extranjera no acepta criminales, no acepta personal procesado por asuntos de drogas, de asesinatos, de violaciones", aclara la Legión.

Pero sí acepta que los recluten utilicen una identidad diferente a la real cuando se presentan en Aubagne (Francia), en las afueras de Marsella.

La Legión no acampaba en territorio metropolitano francés excepto en tiempos de guerra. Pero hoy día el cuartel se halla en Aubagne.

Un folleto de la legión explica que así "ofrece una ‘segunda oportunidad’ a quienes quieran dar vuelta una página y necesitan o quieren comenzar de nuevo".

Al hablar con la prensa, los legionarios sólo pueden revelar su 1er. nombre, por razones de seguridad, ante las amenazas extremistas que enfrenta Francia.

La Legión Extranjera (3)

La mística

Hay 9 Regimientos y 1 subunidad independiente.

También hay un Código de Honor, que debe memorizarse:

"Artículo 1: Legionario, eres un voluntario sirviendo a Francia con honor y fidelidad.
Artículo 2: Cada legionario es tu compañero de armas cualquiera que sea su nacionalidad, su raza o su religión. Lo demostrarás siempre en la estrecha solidaridad que debe unir a los miembros de una misma familia.
Artículo 3: Respetuoso de las tradiciones, subordinado a tus jefes, la disciplina y el compañerismo son tu fuerza; el valor y la honradez tus virtudes.
Artículo 4: Orgulloso de tu estado de legionario, lo demuestras en tu uniforme siempre impecable, tu comportamiento siempre digno pero modesto, tu cuartel siempre limpio.
Artículo 5: Soldado de élite, te entrenas con rigor. Tu misión es sagrada y la ejecutas hasta el final; mantienes el arma como tu bien más preciado y tienes preocupación constante por tu estado físico.
Artículo 6: Mantienes el respeto de las leyes, costumbres de la guerra y convenciones internacionales, si fuera necesario, hasta perder la vida.
Artículo 7: Vas al combate sin pasión y sin odio, respetas a los enemigos derrotados, no abandonas nunca tus muertos, ni tus heridos, ni tus armas."

Y hay un estilo de marcha: en vez de los 140 pasos por minuto de otras unidades francesas, la Legión tiene una velocidad de 88 pasos por minuto: El Arrastre.

Entrenamiento

Luego de 4 meses de entrenamiento, es asignado a uno de los regimientos. No es necesario conocer el idioma francés. La Legión se lo enseñará.

Acerca del entrenamiento, fragmento de un testimonio:

"Me llamo François Espinasse y seré para siempre el matrícula 182.575. Es mi matrícula de legionario. Empecé mi instrucción en julio de 1992, en Castelnaudary, base del Regimiento Extranjero N°4 y escuela de la Legión Extranjera. Conozco muy bien el lugar llamado ‘el rancho’ (...). En realidad, hay dos ranchos : el de la Jase y el de Bel-Air. Lo sé, pues allí viví el infierno. Fue en Bel-Air.

Yo también sufrí esos ejercicios que sirven para endurecerse. Si se enrolaron siendo corderos, saldrán como lobos. (...) durante un mes hacen todo lo posible para hacernos desertar: humillaciones, golpes, cansancio, deporte intensivo, todo para llevarnos mas allá de nuestros límites. (...)

En este entonces, tenía 19 años. Era huérfano de la DDASS [N. de la R.: organismo francés de apoyo social infantil], había hecho algunas tonterías y me alisté para salir adelante; para nada por militarismo. Era la mañana de un 17 de Julio de 1992. Al principio te hacen exámenes psicotécnicos y deportivos en Aubagne, en el Regimiento Extranjero N°1 y sede principal de la Legión.

Luego viene el paso por la ‘Gestapo’, como la llamamos. Nos someten como diez veces a interrogatorio. Son dos, y pasan revista a nuestra vida entera hasta en los más mínimos detalles. Las notas de primer año, el nombre olvidado de una ex novia. Todo.

Allí perdí mi nacionalidad francesa en pro de una nueva identidad. Me convertí en canadiense de Vancouver.

Si quedas seleccionado en los exámenes de Aubagne, continúas con un periodo de instrucción que dura cuatro meses. Durante ese periodo, prohibido leer periódicos, escribirle a personas de fuera, ver televisión, o llamar por teléfono. O conversar con los civiles que se cruzan en tu camino de combatiente, o cuando sales a correr fuera del cuartel. Estás totalmente aislado del mundo exterior.

Pero además te tratan como perro. Te humillan, te denigran constantemente. Esto ocurre de dos maneras. Primero, físicamente. Los caporales ‘foot-foot’ (N. de la R.: soldados recién salidos de la formación que se quedan en el regimiento de instrucción) te golpean por esto o por lo otro. A veces tienes que lamerles los zapatos, o hacerles la cama. O también pueden meterte la cabeza en la mierda dentro de un retrete.

Una noche, durante la llamada (N. de la R.: todos formados en el corredor), un caporal pasó con una hoja de cúter y nos cortó los antebrazos. Sin ningún escrúpulo. Además existe lo que llaman la ‘silla vietnamita’: te sientas perpendicularmente a la pared, con la pierna derecha y el brazo extendidos hacia adelante. Un caporal te golpea con una escoba los abdominales, las piernas, los brazos… Hay que tratar de no caerse, si no la cosa se pone peor.

Incluso para ir al baño hay que pedir permiso. Te pones firme frente a tu superior y dices : ‘Recluta voluntario Espinasse, 2 meses y 3 días de servicio. ¿Permiso para ir al baño ?’. Recluta voluntario es el grado que tienes durante el periodo de instrucción.

No soy un tipo grande. Mido 1,65 m y peso 56 kilos. En realidad el físico no hace ninguna diferencia. En la Legión siempre logran quebrarte moralmente. Vi colapsar a gordos tipo chusma de suburbio que habían practicado boxeo. Me acuerdo de un negro alto, ex miembro de la Royal Navy, un monstruo… Lo vi llorar en el baño.

En general, los que golpean son los suboficiales y los cabos-jefes, porque pocos oficiales vienen de la Legión. Vienen de otros grupos militares. Los suboficiales se exceden en su autoridad. Todos lo saben, pero se callan. Hasta el general comandante.

¿Para qué hacer todo esto? En aquella época, nos decían:

‘La Legión es una unidad de elite que no pertenece a Francia; es un ejército autónomo. Y se necesitan verdaderos Rambo para actuar en el extranjero. Si un día te toman preso, tienes que saber sobrevivir’.

Es inhumano. Al final de la instrucción, hicimos la marcha del ‘quepí blanco’ y la marcha del regimiento. 350 kilómetros en una semana, en táctica, lo que implica un entorno hostil. Al regreso de esa dolorosa marcha, pasé toda la noche limpiando mi Famas (N. de la R.: fusil). Y cuidado con tratar de dormir, pues te puede llegar un golpe de culata con una Mac 50 (N. de la R.: pistola automática de 9mm).

El día de la entrega de los quepis lloré, porque por primera vez en mi vida había sufrido para conseguir algo. Al principio éramos unos 60, terminamos sólo 40.

En los cuatro meses, un chico se ahorcó en su cuarto. Otro saltó por la ventana del segundo piso. Terminó con varias fracturas. Lo que nos motivaba era el miedo. Corría el rumor de que si no acabábamos el peróodo de instrucción, nos podía pasar algo grave.

Después de esa instrucción, estuve cuatro años y medio en el Regimiento Extranjero de Caballería N°1 (REC) en Orange. Era piloto de VBL y VAB, y tirador de misiles Milano. A pesar de dar lo mejor de mí, igual sufrí novatadas…

Deserté antes de seguir arriesgándome y acabar matando al sargento. Durante algunos meses me escondí en las montañas, por miedo a que la policía militar me encontrara. Me sentía como un fugitivo, aunque lo único que hice fue servir a mi país con honor y lealtad. Lo que sufrí fue demasiado, fue un infierno. Hoy en día tengo 37 años y aún cargo con las secuelas. (...)".

La Legión Extranjera (4)

Cuando el gobierno francés aportó un contingente de 2.000 efectivos militares a la fuerza de paz de la ONU en el Líbano, fueron incluidos sólo 200 integrantes del Cuerpo de Ingenieros de la Legión Extranjera: otra vez los rumores sobre una supuesta desaparición del cuerpo de élite de las Fuerzas Armadas de Francia, de casi 8.000 efectivos.

Esto ya ocurrió: en los años '60, el por entonces presidente francés, Charles de Gaulle, trató de desmantelar la Legión después de que varios regimientos se rebelaron contra su decisión de abandonar Argelia.

Aquellos enojos están detallados en la trilogía de ficción de Jean Lartéguy (Jean Pierre Lucien Osty): "Los Centuriones", "Los Pretorianos" y "Los Mercenarios", acerca de la Guerra de Independencia de Argelia.

También en la autobiografía de Hélie de Saint-Marc, paracaidista en la Legión y que participó del 'putsch de los generales', el 21/04/1961.

En cualquier caso, la carne de cañón es mejor que siga siendo extranjera. Para atraerla está el salario.

Kristian, un legionario venezolano en la Guyana Francesa, cuenta que su salario base es de 1.600 euros, pero cuando está en el terreno cobra 30 euros extra por día.

"Puedes ganar hasta 2.400 euros por mes", señala (unos US$ 2.600).

Además, si siguen en la Legión tras el contrato obligatorio inicial de 5 años, pueden llegar a recibir una jubilación francesa tras 17 años y medio de servicio.

Antes eran 15 años… pero la crisis previsional es global.

La Legión Extranjera (5)

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