Al empresariado le preocupa los niveles de importaciones y en Balcarce 50 ya se ven canas verdes por la palabra inflación, principalmente, mientras a YPF y al ministro de Energía Juan José Aranguren les faltan aplicar varios incrementos. La clase baja (por los alimentos caros) y la clase media baja (por las tarifas) son las más golpeadas. El presidente de Defensa de Usuarios y Consumidores (DEUCO), Pedro Bussetti, denuncia que desde 2016 aumentó 2.800% en Capital Federal y el Conurbano.
Si bien las discrepancias y los problemas efectivamente existen, en Olivos intentan darle un vuelco a la gestión para buscar un nuevo culpable por la escalada de los precios. Tal como grafica el periodista Marcelo Bonelli desde Clarín: "Mauricio Macri volvió a atacar a los empresarios. Lo hizo en privado y frente a sus ministros. Esta vez los responsabilizó del problema de la inflación. El Presidente dijo que los hombres de negocios no ayudan a perforar el piso de los precios. Según fuentes oficiales, enfatizó: 'Calculan sus costos, no pelean y le incluyen al producto el alza salarial que le pide el sindicato. Ponen la ganancia que quieren y así fijan los precios. Trasladan todo el problema al consumidor'. De esta forma, verbalizó por primera vez una acusación que repite hace meses: que los hombres de negocios no ayudan a quebrar la inercia inflacionaria. Traducido: son responsables de la inflación. Un argumento que ya había utilizado el gobierno de Cristina Kirchner".
José Luis Espert: "Esto es puro humo. Es mentira que los empresarios argentinos no son competitivos, te hacen hasta un asado abajo del agua"
Las rispideces también existen: "Los reproches contra los empresarios empezaron hacia fines del 2015. Macri nunca les perdonó que hubiesen apostado a favor de Daniel Scioli. Pero vuelven en forma recurrente por dos causas concretas: el fracaso de la ilusoria política de 'lluvia de dólares' y de los planes para frenar los precios.
Ahora, la bronca se reflotó después del viaje a Davos. Así lo confesó Macri en Olivos : 'En el exterior los empresarios me felicitan y apoyan el rumbo que tomamos . Pero llego a la Argentina y sólo recibo críticas'. Sin mencionarlos, los dardos irían contra los dos principales empresarios argentinos, que son a la vez los dueños de Techint y de Arcor.
Intuyen, también, que varios funcionarios están queriendo cobrarse antiguas y nuevas facturas de los empresarios. No se trata de plata, conviene aclarar".
En tanto, Carlos Burgueño, desde Ámbito Financiero, se plantó sobre la agenda del lunes en la reunión: "El Gobierno hablará de la reforma laboral y del blanqueo. Los industriales pedirán por la informalidad del 40%, el alza de los combustibles de YPF, tasas del Banco Central y apertura 'inteligente' al mundo".
Atrás quedó el relato sobre la meritocracia, el segundo semestre, la lluvia de inversiones y los aumentos para mejorarle la calidad de vida de las personas. Eso está claro.