El sábado 24/2, hubo masivas marchas y concentraciones, tanto antifascistas como de la ultraderecha, además de un mitín del líder de la xenófoba Liga Norte, Matteo Salvini. "En la capital italiana, en una jornada lluviosa, la Asociación Nacional de Partisanos y otras 20 organizaciones se manifestaron con el lema 'Nunca más fascismo, nunca más racismo' y lo hicieron junto a exponentes de partidos de izquierdas, rivales a su vez en los comicios", escribió el portal El Español. Formaron parte del evento miembros del Gobierno en funciones como el primer ministro, Paolo Gentiloni, así como miembros del partido Libres e Iguales. El sindicato de base (COBAS) convocó una protesta paralela, tanto contra el racismo como contra la reforma laboral de Renzi. En Milán, mientras tanto, el acto principal fue el mitín del líder de la Liga Norte, Salvini. Este pronosticó que su partido -que forma parte de la coalición de derecha de Berlusconi- será la fuerza de derecha más votada. No muy lejos de allí, explica El Español, celebraba un acto electoral la formación neofascista CasaPound, y en una calle adyacente, se agrupaba la extrema izquierda en repudio a esta ideología. Hubo momentos de tensión cuando los activistas antifascistas -retenidos en la vía La Foppa, de la que no podían salir- intentaron romper el cordón policial. En Palermo -donde el martes 20/2, había sido atado de pies y manos y agredido el dirigente ultraderechista de Forza Nuova, Massimiliano Ursino-, el líder de esta formación, Roberto Fiore, participó de un acto en la Plaza Crispi mientras, no muy lejos de allí, se concentraban pacíficamente movimientos de izquierda y partidos como el antisistema Poder al Pueblo (PAP). Este último denunció que el martes uno de sus militantes había sido herido a cuchillazos mientras pegaba carteles.
Por otro lado, el 35% de los 51 millones de electores convocados al 4/3 aún no sabe qué votará, explica Daniel Verdú del diario El País. Y la abstención de quienes están llamados por primera vez a las urnas roza el 40%. El politólogo y experto en temas electorales, Roberto D'Alimonte, aclara que la batalla clave en la última semana antes de las elecciones se librará en el sur del país. Sicilia, Puglia y Lazio serán importantes. “Ahí es donde más fuerte es el Movimiento 5 Estrellas. Y si logra vencer con un número consistente de colegios uninominales, impedirá a Berlusconi y a su coalición obtener la mayoría absoluta a nivel nacional. Es muy difícil saber lo que puede pasar, porque son electores difíciles de predecir. Además, el M5S tiene una marca fuerte en el sur, pero los candidatos son débiles”, dijo D’Alimonte a El País.