3 Dile NO al chantaje
Siempre el chantaje está presente cuando se trata de hablar de suegras, muy seguramente ya habrás caído en algunas de ser así los especialistas en el tema recomiendan que cada vez que percibas su intento de manipular tus emociones al hacerte sentir culpable, lleva el tema por el lado consciente preguntándole “¿No está tratando de hacerme sentir culpable, verdad?”.
Probablemente lo niegue, pero pronto el patrón volverá a surgir. Sigue interrumpiendo el patrón de caer en un estado de culpa al llamar la atención de sus tácticas de manipulación emocional. No debes ser grosero, pero debes ponerle fin al uso de la culpa como arma.
4 Establece límites
Es necesario, así como en todos los aspectos de la vida, que marques tus límites y no le permitas a tu suegra pasarlos. Siempre debe estar primero tu relación por sobre todos los familiares. Si tu suegra llega a tu casa de improviso justo antes de que tú y tu cónyuge vayan a cenar, puedes decir: “Vaya, es bueno verla, pero me hubiese gustado que llamara antes”.
Si esto no funciona y se sigue metiendo, es momento de hablar con tu pareja y hacerle ver como la situación se ha salido de control y quieres que se establezcan dichos límites pero a partir de reglas claras. En esta dinámica es necesario que lo hagan juntos y ambos pongan límites a las queridas madres.