En los últimos días también se dio un movimiento que despertó más de una suspicacia. A través de su participación en la desarrolladora inmobiliaria TGLT, Poinstate compró las acciones que la familia de Nicolás Caputo, "hermano de la vida" de Macri, mantenía en la constructora que fundó su abuelo. TGLT se quedó con el 83% del paquete accionario e intentará adquirir el resto.
Poinstate también es socio de Marcelo Mindlin en Pampa Energía, con el 7% de las acciones del grupo energético. Mindlin es otro señalado como muy cercano a la Casa Rosada.
La última novedad del fondo de inversión es que a través de su filial local, Poinstate Argentum, compró el 100% del Sheraton Buenos Aires Hotel & Convention Center y del Park Tower que era propiedad del Marriott por US$ 100 millones.
Según Lizzano, "esta es una transacción altamente atractiva que destaca nuestro compromiso de invertir en Argentina a largo plazo. Creemos que la reinserción de Argentina en el mundo impulsará el crecimiento del sector turismo. Estamos muy contentos de asociarnos con una franquicia global líder como Marriott y poder revitalizar el Sheraton Buenos Aires, el hotel más grande e icónico de Buenos Aires".
En Poinstate arrancaron comprando bonos, en medio del default y cuando todavía no se sabía cómo se daría el cambio de gobierno. Pero luego fueron adquiriendo participación en empresas cotizantes y más tarde en otras que por ahora no tienen oferta pública.
En su portafolio, Poinstate posee 167 participaciones en acciones que cotizan en distintos mercados del mundo. Sobresalen compañías norteamericanas y muchas de tecnología. Pero llama la atención que también en ese listado hay seis empresas argentinas. Una de ellas, Pampa Energía.
Pero además tiene US$ 205 millones en Banco Macro (de Jorge Brito, del que es socio en Genneia), US$78 millones en TGS, US$ 60 millones en Banco Supervielle, y US$18 millones en YPF.