Por la liberación de precios el 2017 finalizó con 4 ajustes en las naftas, que llevaron el incremento anual al 32,3% para las Premium. La suba total del año anterior había sido de 31%. El 2018 arrancó con una nueva promesa de aumento a partir de enero, que se postergó a febrero.
Actualmente funcionan en el país 4.909 establecimientos de expendio de naftas, gasoil o GNC; unas 3.102 solo despachan naftas y gasoil; 565 son exclusivas de GNC; y 1.242 ofrecen ambos combustibles, líquidos y gaseosos.
Analía Salguero, presidente de la Cámara de Expendedores de San Juan, dijo que el cierre de los comercios se da por una “crisis de rentabilidad”, por lo que el sector debe “avanzar en trazar las condiciones claras de lo que se está dispuesto a hacer para lograr sustentabilidad, ya que de esta manera no podremos seguir manteniendo el negocio”.
Patricia Sztejfman, titular de la entidad que nuclea a los empresarios en Rosario, alerta acerca del crecimiento del punto de equilibrio, es decir la cantidad de litros que deben venderse para cubrir los costos fijos.
“Esto plantea una situación crítica en el sector expendedor, en razón de que los operadores con menores volúmenes ven realmente complicada su subsistencia”, resaltó la empresaria santafesina.
Sztejfman analizó que si los estacioneros junto a los Estados nacional y provinciales y las petroleras no le encuentran una solución al tema, se continuará por “este camino que solo se favorecerá la concentración”.
Los empresarios del sector recuerdan que en los últimos 15 años a pesar del crecimiento exponencial del parque automotor ya dejaron de operar más de 2.000 estaciones. Estiman que las más afectadas son las playas de GNC de la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Los operadores inmobiliarios seducen a los propietarios porque en esos grandes terrenos no es necesario pagar el costo de remediación del suelo para construir edificios de viviendas o centros comerciales.