Actualmente se desconoce el paradero de Ramírez, que ha abandonado Nueva York tras renunciar a su puesto de representante de Venezuela ante las Naciones Unidas a petición del presidente Maduro.
La guerra entre ambos líderes es por ahora fría, ya que públicamente no se mencionan aún.
Ramírez difícilmente regresará a Caracas, donde podría ser detenido en la purga contra la corrupción en la petrolera estatal PDVSA que el exdiplomático dirigió durante 12 años y en el marco de la cual han sido acusados de corrupción 65 funcionarios.
La rivalidad entre Rafael Ramírez y Nicolás Maduro ha estado latente y ahora parece haber explotado.
Historia de Ramírez
Rafael Ramírez se crió en un hogar vinculado a la lucha política de izquierda. Su padre se relacionó con movimientos de guerrilla y uno de sus hermanos se llama Fidel.
Llegó a estar preso cuando era estudiante. Su ideología socialista no se debilitó durante sus estancias laborales en Estados Unidos y Francia.
En el último año de su carrera universitaria, el ingeniero ingresó a PDVSA, la petrolera estatal, que abandonó luego decepcionado por la cultura heredada de las transnacionales extranjeras que explotaban el petróleo en Venezuela.
Regresó al país en 1995 y cuando ganó Hugo Chávez las elecciones de 1998, decidió que quería trabajar para ese gobierno. Su mentor político había sido Adán Chávez, hermano del que en ese momento se convirtió en nuevo presidente.
PDVSA, una empresa eficiente basada en la meritocracia y centrada en su tarea comercial, fue en los 1ros años el gran bastión de resistencia a las políticas de Chávez, que buscaba que la empresa se vinculara más con el país y con el gobierno.
En abril de 2002 se produce el golpe de Estado que saca a Chávez del palacio de Miraflores durante unas horas. Ramírez y el chavismo culparon a PDVSA, entre otros sectores, de financiar la revuelta.
Qué significa que Nicolás Maduro haya puesto a un militar como Manuel Quevedo al mando de la petrolera estatal PDVSA, la "joya de la corona" de Venezuela.
Poco después, en julio de ese año, el presidente llamó a Ramírez para que asumiera el puesto de ministro de Energía y Minas.
Para 2004, superado el paro petrolero de la industria entre 2002 y 2003, Ramírez se consolida en su cargo de ministro y asume también como presidente de PDVSA.
A partir de entonces y tras el despido de gerentes y profesionales cualificados, la petrolera giró y pasó de ser una empresa rebelde a ser el motor de las políticas de Chávez. Nacía el llamado "socialismo petrolero venezolano".
Ramírez fue un funcionario obediente y disciplinado, pero sobre todo exitoso en la tarea que le encomendó Chávez: convertir a la petrolera en brazo financiero de la llamada "revolución bolivariana", liderar las nacionalizaciones que empezaron en 2007 y hacer del crudo un producto soberano del país.
Además, Ramírez fue el poderoso zar del petróleo, por lo que siempre se le vio como posible sucesor de Chávez.
También creó la PDVSA "roja, rojita" que se alejó de su función puramente comercial para suministrar a la revolución los dólares de la bonanza petrolera de los años 2000 con los que financiar los programas sociales que cimentaron el poder del carismático Chávez.
Desde entonces, las misiones de Ramírez no dejaron de crecer: fue también vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y vicepresidente de reorganización territorial.
Mano derecha de Chávez, Ramírez estuvo cerca del presidente en los últimos momentos antes de morir. Por ello estuvo entre los candidatos a la sucesión, que finalmente, por designación del propio Chávez, ganó Maduro.
El actual presidente se alió con el hermético Ramírez y lo nombró vicepresidente económico.
Pero cuando la crisis empezó a asomar, Maduro lo apartó de la caja del país y del Ejecutivo y lo envió a Nueva York como representante ante Naciones Unidas en diciembre de 2014.
Aún es incierto cuáles será el próximo movimiento de Ramírez y si arreciarán las críticas contra Maduro.
Allí su perfil se rebajó, aunque defendió con vehemencia a Venezuela en la ONU de lo que el gobierno considera como ataques de la derecha liderados por USA.
En las últimas semanas, sin embargo, había hecho públicas sus críticas por el manejo de una crisis económica que él dice que había anticipado sin ser escuchado.
"Me decepciona que no se permita ningún tipo de crítica constructiva. ¿Es ético guardar silencio?", se preguntaba en una columna Ramírez, que pese a todo mantiene su beligerancia dialéctica contra lo que denomina como la derecha y la oligarquía.
Las últimas semanas, sin embargo, había hecho públicas sus críticas por el manejo de una crisis económica que él dice que había anticipado sin ser escuchado.
Por otro lado, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, solicitó la renuncia a su embajador ante la ONU, Rafael Ramírez, según informó el funcionario en una carta que divulgó para oficializar su salida del cargo.
Según el diario The Wall Street Journal, las autoridades de USA trataron de acercarse a él para buscar colaboración como informante para perseguir delitos de dirigentes de Venezuela, algunos de ellos sancionados por la Casa Blanca y acusados por presunto narcotráfico.
Pero el ex embajador considera que fue removido por divulgar públicamente sus opiniones "después de expresarlas insistentemente en los espacios políticos correspondientes", según dijo en una carta que divulgó para confirmar su renuncia. Un artículo de opinión suyo titulado "La Tormenta" fue difundido en un sitio web local hace 2 semanas.
"No quisiera imaginar que ahora arreciarán los ataques y los vilipendios por expresar mis opiniones y fijar una posición de alerta en defensa de la Revolución y el país, como ya han hecho algunas voces ofensivas y arteras. Es la nueva forma de hacer política con 'p' minúscula que se ha impuesto, en una comunión de intereses y bajos propósitos, coincidentes con las matrices de opinión de la derecha, cosa que era inimaginable en tiempos de Revolución con el Comandante Chávez. Tengo un nombre y una trayectoria de actuación que ha sido permanentemente del dominio y escrutinio público. No voy a permitir que me ofendan. Al agredirme en lo personal, afectan la unidad de las fuerzas revolucionarias y el legado del Comandante Chávez".
El ex embajador ratificó en la carta "estar comprometido en seguir insistiendo en el seno del Gobierno en la necesidad de una profunda revisión y en retomar el sendero exitoso trazado por el Comandante Chávez".
Detrás de ese papel crítico puede estar su deseo de desafiar a Maduro como candidato oficialista en las próximas elecciones presidenciales aprovechando su ascendencia con la familia Chávez -ha trabajado de cerca en la ONU con María Gabriela Chávez- y con los veteranos del chavismo.
Varios analistas señalan que eso estaría detrás de la purga en PDVSA por corrupción que ha emprendido el Estado contra hombres cercanos a Ramírez y contra proyectos firmados por él. Y que él sería el siguiente.
El oficialismo coincide así en cierta manera con la acusación de la oposición de que durante el mandato de Ramírez en PDVSA desaparecieron US$11.000.000.
Ahora se aguarda su próximo movimiento y ver si cuenta con respaldo. De momento, advierte.
"Al agredirme en lo personal afectan la unidad de las fuerzas revolucionarias y el legado del comandante Chávez", alertó en su escrito de renuncia al cargo en la ONU, publicado este martes 5/12.
El que fuera mano derecha de Chávez y hombre fuerte del petróleo, el gran tesoro de Venezuela, mantiene ahora en vilo al chavismo a pocos meses de las presidenciales.
Por otro lado, Romer Valdez, quien ejerció como presidente de PDVSA Servicios, y otros 5 directivos de esa unidad de negocios de la petrolera estatal estarían solicitados por la justicia del país sudamericano, acusados de cometer delitos al contratar los servicios de un barco para explotar crudo.
El fiscal general venezolano, Tarek Saab, dijo que solicitó órdenes de aprehensión contra 6 directivos de una filial de PDVSA acusados de participar en una trama de corrupción en el 2010, cuando Ramírez era presidente de la compañía
Saab apuntó que investigan otros casos e incluso alertó que "habrá sorpresas", sin dar nombres o detalles. El fiscal se negó a precisar a periodistas si Ramírez está siendo investigado, argumentando que no puede adelantar información sobre futuras acciones judiciales.
Dichos pedidos de captura se producen pocos días después de que la Fiscalía ordenara detener al ex presidente de PDVSA y ex ministro de Petróleo Eulogio Del Pino, así como a un familiar directo de Ramírez, acusados de participar en otras tramas de corrupción.