Por otro lado, cómo hablar de sexualidad sin caer en un discurso frío que puede no ser bien recibido por inoportuno. "La adolescencia es una etapa de definición de la identidad donde la autoestima sufre vaivenes intensos. Gran parte de esa identidad y autoestima están ligadas al desarrollo de la sexualidad", aclaran.
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¿Por dónde empezar?
Para hablar de sexualidad con tu hijo o hija adolescente es conveniente primero que chequees amorosamente ¿cómo está?, especialmente en estos temas íntimos. Ver si le resulta conflictivo, si lo está viviendo con tranquilidad, con expectativas, si lo evita, ¿cómo lo está transitando?. Siempre tratar de no invadir su espacio, sus tiempos ya que la incomodidad puede estar latente en estos temas, no sólo para los padres.
Lo recomendable para comenzar este tipo de charla es poder crear una atmósfera de confianza y colaboración, preguntar si están de acuerdo en hablar sobre este tema, cuáles son sus dudas, empezar por aclarar esos puntos, evitar mitos o creencias erróneas. Puede ser útil acercarles algún libro o folleto explicativo. No da buenos resultados tratar de explicar todo en una única charla, es preferible limitar las explicaciones a los que sea de su interés en ese día.
Algunos mitos:
·No es posible embarazarse en la primera relación - (FALSO).
·El preservativo se usa sólo en el momento de la eyaculación – (FALSO). El preservativo debe utilizarse desde el inicio de la relación.
·El sexo oral no contagia enfermedades - (FALSO).
A tener en cuenta en el caso de varones:
·Todos los adolescentes tienen eyaculación precoz.
·Las poluciones nocturnas son totalmente normales.
¿A que edad hay que hablarles de sexo?
La Academia Americana de Pediatría (AAP) aconseja que a partir de los 5 a los 12 años, dependiendo del grado de madurez que tenga tu hijo y la necesidad de información del momento, es fundamental ir incorporando el tema a las conversaciones ocasionales, de forma sutil.
Asimismo, hace énfasis que desde temprana edad, específicamente desde los 18 meses, ya tu bebé debe escuchar cuál es el nombre de las partes de su cuerpo con su verdadera terminología.
No te alarmes cuando tu hijo consulte: Mamá, papá… ¿cómo nacen los bebés?, ¿por qué mi hermanita no tiene pene?, ¿dónde estaba yo antes de estar en tu pancita?
Si proporcionas información a tu hijo, cuando llegue el momento de hablarle del coito, manejarán con naturalidad la intimidad.