Georgelas se había casado con el yihadista luego de conocerlo a través de una página web. "Nuestros sueños eran tener una tierra propia, criar una familia, entrenarlos para ser asesinos o soldados, para eventualmente ir a unirnos a la yihad", explica Georgelas, quien finalmente decidió separarse "para encontrar una nueva identidad".
Explicando el trasfondo de lo que la llevó a unirse a la yihad, Georgelas cita el racismo que padeció en su infancia en Londres. "Teníamos malos vecinos que nos rompían las ventanas, pero básicamente me sentía como una outsider". Georgelas explica que quería "vengarse y recuperar su honor". La victimización es uno de los temas clave que el Estado Islámico vendía para promover su marca, según el especialista en terrorismo e insurgencia del Centro para el Estudio de la Radicalización y la Violencia Política (ICSR, según sus siglas en inglés), Charlie Winter. Lo combinaba en su relato de propaganda con la brutalidad.
De hecho, explica Winter, la marca que vendía el Estado Islámico cubría 6 temas: el primero, el más evidente, era la brutalidad -la misma que todos vimos en los terribles videos de las decapitaciones difundidos en su momento-. Pero no era el único: había otros 5 temas que la organización utilizaba "para reforzar su presencia y promover sus objetivos estratégicos". Ellos eran la piedad, la victimización, la guerra, la pertenencia y el utopismo. Así lo explica Winter en su trabajo "'El califato virtual: Entendiendo la estrategia de propaganda del Estado Islámico". La idea de la piedad está conectada a la idea del arrepentimiento ante Dios y ante el ISIS mismo. La narrativa de la victimización estaba basada en que los musulmanes sunnitas son las víctimas de una guerra global contra el islam. Al igual que la idea de la piedad, la victimización era a menudo utilizada en un combo con la brtualidad. Los opuestos binarios de la victimización y la violencia retributiva eran increíblemente manipulados, explica Winter, en los videos de propaganda del ISIS.
Muchas veces, el nihilismo ha sido nombrado como el fenómeno que explicaba que algunos jóvenes occidentales se sintieran atraídos por la ideología asesina. Entre ellos el expresidente estadounidense, Barack Obama, describió a la ideología de ISIS como "nihilismo extremo". Pero Marty Kaplan del portal AlterNet refuta esa teoría: "El nihilismo es una consecuencia de la pérdida de la fe." Kaplan cree que el "nihilismo" es una palabra errónea para describir a ISIS. "El yihadismo extremista es una consecuencia de la fe, no una consecuencia de la pérdida de la fe", escribió. "Irónicamente, en sus mentes (la de los yihadistas), nosotros somos los nihilistas. Los placeres sensuales que tenemos en la vida, los ven como un signo de nuestra decadencia."
Tania Georgelas, quien una vez había soñado con convertirse en una terrorista suicida, hoy rehizo su vida en Dallas, donde vive junto a su nueva pareja y se convirtió al cristianismo. Decidió dejar la vida como yihadista junto a su exesposo en Siria porque temía por la seguridad de su familia. Su exesposo le dijo que se fuera junto a sus hijos. La abandonó para convertirse en el próximo "Osama bin Laden", según Georgelas. "Cuando volví a Estados Unidos, estaba muy deprimida. Estaba en una sociedad que durante muchos años pensé que era mala. Había perdido mi vida, mi marido era mi vida. Había tenido a estos hijos por una sola razón y esa era para que pudieran servir a Dios como musulmanes, como muyahidines, y ahora no sabía qué hacer con ellos", explica Tania.
Graeme Wood, de The Atlantic, quien fue quien la entrevistó, explica que todavía hay signos del lavado de cerebro yihadista en Tania: si bien nunca dijo que deseaba vover a Siria, sí lamentó que muchos de los seguidores del Estados Islámico estén siendo bombardeados "sólo porque quieren vivir bajo el califato". Además Georgelas mencionó que no cree que los musulmanes chiitas sean realmente musulmanes (el odio a los chiitas es central a la teología de ISIS). "Líneas como estas vienen sólo después de horas de conversación perfectamente normal", explica Wood.