"Como puede suceder entre amigos cercanos, los socios fuertes como USA y la Argentina a veces tienen diferentes puntos de vista sobre un tema", indicó Cooney en un comunicado. El funcionario también completó sus comentarios con una serie de tuits entre los que destacó que "la expansión del comercio y la inversión entre USA y la Argentina continuará pese a la cuestión del biodiésel".
En 2016, las importaciones de biodiésel de la Argentina a USA sumaron alrededor de US$1.240 millones.
La administración de Donald Trump considera que las retenciones, de 27% en el aceite de soja, la materia prima del biodiésel, versus 0% del biocombustible, son un subsidio implícito para los productores de biodiésel en la Argentina, ya que les permiten adquirir la materia prima a un valor inferior al precio internacional.
La Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio) rechazó "categóricamente" la decisión, mientras que la industria norteamericana, agrupada en la Junta Nacional de Biodiésel (NBB, según sus siglas en inglés), la celebró.
"La decisión se basa únicamente en los diferenciales de derechos de exportación entre el biodiesel y el aceite, práctica que no se considera subsidio en el marco normativo de la Organización Mundial de Comercio", dijo Carbio. "La competitividad del biodiesel nacional a nivel mundial no se debe ni a subsidios ni a prácticas de dumping y lamenta que la industria norteamericana lleve a cabo investigaciones que no se ajustan a los compromisos comerciales multilaterales vinculantes entre ambos países", agregó.
La NBB había denunciado a la Argentina para hacer frente a "una avalancha de importaciones subsidiadas" que provocaron "pérdidas de participación de mercado y precios deprimidos" para los productores nacionales. Las compras de combustible a la Argentina aumentaron un 464% entre 2014 y 2016, según la NBB, y capturaron 18,3 puntos de participación de mercado.
"La industria del biodiésel ha resultado herida en los últimos años debido a importaciones injustamente comercializadas desde la Argentina e Indonesia", dijo en un comunicado Doug Whitehead, director de operaciones de la NBB. "Este es un paso adelante para garantizar que el producto que respalda casi 64.000 empleos no se vea perjudicado por las importaciones desleales", agregó.