Respecto de la segunda implicancia, los pesos que se vea forzado a imprimir el Banco Central dificultan seriamente y encarecen su tarea de bajar la inflación e indirectamente imponen un atraso cambiario que afecta la rentabilidad de todos los sectores exportadores.
La herencia de Cristina Kirchner es el empleo público (30% de la ocupación total), que ha llevado el gasto público a la zona del 45%:
La medida que debe tomar Macri para reducir el gasto público de forma inteligente es avanzar y profundizar el Programa Empalme, incentivando con rebajas en las cargas sociales a las empresas que contraten no sólo a aquellos que reciben planes sociales, sino a cualquier persona que esté trabajando en el estado. En la misma dirección, tienen sentido programas de retiro voluntario.
Sólo si se empieza un camino para desinflar el empleo público, se conseguirá bajar el gasto público. Con un menor gasto público, se puede discutir rebaja de impuestos, la inflación podrá retomar el camino descendente y el atraso cambiario irá desapareciendo.