La protección contra las picaduras de mosquitos es fundamental para prevenir la infección por el virus de Zika. Para ello se puede usar ropa (preferiblemente de colores claros) que cubra al máximo el cuerpo, instalar barreras físicas (mosquiteros) en los edificios, mantener puertas y ventanas cerradas, dormir bajo mosquiteros de cama durante el día y utilizar repelentes de insectos que contengan DEET, IR3535 o icaridina, siguiendo las instrucciones de la ficha técnica del producto.
Hay que prestar especial atención y ayuda a quienes no puedan protegerse adecuadamente por sí mismos, como los niños pequeños, los enfermos o los ancianos. Los residentes en las zonas afectadas y quienes viajen a ellas deben tomar las precauciones descritas para protegerse de las picaduras de mosquitos.
Es importante vaciar, limpiar o cubrir regularmente los sitios que puedan acumular agua, como cubos, barriles, macetas, canalones y neumáticos usados. Las comunidades deben apoyar los esfuerzos de las autoridades locales por reducir los mosquitos. Las autoridades sanitarias pueden aconsejar la fumigación de insecticidas.
La amenaza terminó sobre todo porque las personas no pueden ser infectadas más de una vez, sin embargo, los expertos continúan realizado estudios para encontrar la primera vacuna contra el Zika.
Los científicos identificaron tres poderosos anticuerpos: SMZAb1, SMZAb2 y SMZAb5 en el organismo de un paciente sudamericano.
Un cóctel de esos tres anticuerpos fue administrado a distintos primates un día antes de su contacto con el virus del Zika que había sido recuperado de una mujer en cinta durante la epidemia que se ha registrado durante 2016 en Río de Janeiro, Brasil.
Lo satisfactorio de la pruebas realizadas en animales es que los investigadores no encontraron un nivel cuantificable del virus en la sangre de los cuatro animales tratados y no detectaron reacción alguna en su sistema inmunológico, indicando que el virus había sido completamente bloqueado.
Aquellos monos que no recibieron dichos anticuerpos antes de ser expuestos al virus del Zika estuvieron enfermos durante toda una semana.
Dado que estos anticuerpos tienen perfiles excepcionales en la seguridad de los humanos y en la placenta, esta combinación podría ser desarrollada rápidamente para proteger a las mujeres embarazadas no infectadas y a sus fetos.
El inmunógeno funciona siendo inyectado y luego sus efectos son monitorizados con un dispositivo que genera impulsos eléctricos, creando pequeños poros en las células que permiten que el ADN las traspase.
La investigación muestra cuán rápido pueden desarrollarse las vacunas con ADN sintético, ya que sólo pasaron siete meses desde el momento del diseño hasta que empezaron los ensayos clínicos.
Los científicos están ansiosos de probar la nueva cura en humanos y esperan que las pruebas se hagan lo antes posible para así poder dar un final defitivo a esta gran problema como los es el Zika que afecta a millones de personas a lo largo del mundo.