Según estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación, el parkinson es una enfermedad del sistema nervioso que afecta a entre el 1 y el 1,5% de los argentinos mayor de 65 años.
La mayoría de los pacientes que sufren esta enfermedad tienen acumulaciones anormales de la proteína alfa-sinucleína en el cerebro. Por eso, esta podría ser una de las causas del parkinson. En este caso, los especialistas de la Escuela de Medicina de Harvard buscaron un medicamento que evite que esta proteína se acumule, sin tener que eliminarla cuando ya se ha almacenado. Es decir, estos medicamentos permitirían que la enfermedad no avance desde el momento en que se realiza el diagnóstico.
El tratamiento más común para la enfermedad es el fármaco levodopa, el cual se introdujo a finales de los años 60. Esta sustancia reemplaza a la dopamina endógena, que es la que produce el propio organismo y la cual es deficitaria en el paciente que sufre de parkinson.
Los investigadores de Harvard analizaron más de 1.100 medicamentos para otros problemas de salud con el objetivo de encontrar aquel que tenga un efecto sobre la alfa-sinucleína. Comprobaron que los denominados agonistas del receptor beta-2 adrenérgico contrarrestan esta proteína y, el más conocido, es el salbutamol para el asma.
Contaron con la colaboración de la Universidad de Bergen (Noruega) y observaron los datos de 4 millones de personas de este país. Después de analizar estos datos, los especialistas manifestaron que el riesgo de sufrir parkinson es un 34% más bajo en aquellos que se medican con salbutamol, en comparación al resto de la población. En cambio, los pacientes que toman propanolol, que tiene el efecto opuesto sobre la alfa-sinucleína, tienen un riesgo el doble de alto.
Por el momento, no existe una cura para la enfermedad, pero los medicamentos permiten mejorar la calidad de vida y los síntomas.