El Partido del Balotaje y la resurrección de la Vieja Argentina

Como vienen las encuestas y lo adelanta el “olfato político”, las cosas no vendrían bien para el oficialismo. No sólo porque el conurbano bonaerense no la pasa bien, sino porque algunos gobiernos municipales como el de Mar del Plata, han sido decididamente malos.
El oficialismo cargará con un costo negativo generado por el “kristinismo” que, paradojalmente, podría ser causa de su derrota electoral en la Provincia de Buenos Aires.
Artemio López ya habla del “cristinazo” y el resto de los encuestadores ven difíciles los pronósticos y complicada la situación de esa inestable coalición que se llama “Cambiemos”.
Es difícil saber si “Cambiemos” tiene un plan alternativo, llamese “B” o “C” o “X”, pero lo cierto es que su salvación podría venir por la reconstrucción del “Partido del Balotaje”.
Este partido conformado por la ciudadanía “antiK”, es más que una coalición una verdadera alianza, con objetivos o propósitos de largo aliento pero negativos, impedir el triunfo “kristinista”.
En esa línea, un triunfo amplio de “Unidad Ciudadana” en las PASO, superando el 40%, sería la causa eficiente para que se rearme en un solo bando su oposición, el partido bautizado por Ignacio Zuleta como el “Partido del Balotaje”.
El piso del oficialismo parecería que estaría en el 30% que es el nivel de aceptación de la gestión de Mauricio Macri. Sin embargo asimismo se podría conjeturar que el 70% la rechaza.
De hecho, la elección de la provincia de Buenos Aires, se nacionalizó y, por tanto más que la gestión de Maria Eugenia Vidal que es bien ponderada, lo que el electorado juzgará serla la gestión del Presidente.
En la Provincia, el techo de “Unidad Ciudadana” estaría en el 40%, que es el porcentaje de votos que obtuvo en su momento Aníbal Fernandez.
El techo del “Partido del Balotaje” sería el 39%, los votos obtenidos por Maria Eugenia Vidal cuando resultó elegida como gobernadora.
Hay una diferencia que no se puede pasar por alto con esa elección ya que los votos que recogió Aníbal Fernandez podrían considerarse como puros del “kristinismo”, de donde el piso de Unidad Ciudadana seria el 35%, teniendo en cuenta que siempre hay un porcentaje de votos que migran.
Todo indicaría que Unidad Ciudadana obtendría en las PASO la mayor cantidad de votos.
Dicho de otro modo: en las PASO, Unidad Ciudadana oscilará entre el 33% y 38% y el oficialismo entre el 28% y 33%. Para esas elecciones en números redondos, el 70% ya estaría definido.
Este eventual resultado polarizaría la elección de octubre, en contra de Kristina y esto favorecería al gobierno, porque automáticamente se reconstruiría la alianza “antiK” que es mayoría.
Ahora bien, si el oficialismo ganara las PASO, ¿qué pasaría con el “Partido del Balotaje”?
Es probable que este segundo escenario favorezca a Kristina y al Massismo, ya que si la gente realmente pensara que Kristina no puede ganar, el Partido del Balotaje carecería de sentido y esta eventual alternativa favorecería a 1PAIS, es decir a Sergio Massa y Margarita Stolbizer.
En esta suposición, el voto seria más genuino y podría expresar también a votantes de Mauricio Macri defraudados o descontentos con la calidad del gobierno.
Sería una advertencia para el Gobierno Nacional y demostraría que el “Partido del Balotaje” es únicamente una muralla contra el posible riesgo que implicaría un posible regreso de Kristina. Allí empieza y allí se acaba.
En otras palabras, el “Partido del Balotaje” tiene fecha de nacimiento y de disolución: la vigencia política electoral de Kristina.
También significaría que ni Cambiemos como Alianza ni el PRO como partido habrían logrado constituir una alternativa política atractiva, lo que le daría vida a la UCR y al Partido Justicialista, en definitiva a la vieja Argentina.
La cuestión es que las cuestiones de la Argentina exceden a unos y otros mientras no haya diálogo posible, la verdadera grieta argentina.