-----------------
El Gran Rabino asquenazí de Israel para el período 2013-2023, el ortodoxo David Baruch Lau, reaccionó enojado ante la publicación de la lista, diciendo que había sido armada por un burócrata de bajo rango, sin su conocimiento, reveló el periódico the New York Times. "¿Cómo puede suceder que una lista sea publicada sin notificar al rabino, ni sobre la lista ni sobre su publicación?", escribió un alto asesor de Lau en una carta al director general del Rabinato. Dijo que "no puede ser" que un funcionario decida cuáles son los rabinos que tienen autoridad. Dijo también que la lista podía tener "ramificaciones severas y hacer daño a ciertos rabinos, y principalmente al Gran Rabinato de Israel." La carta decía que Lau iba a manejar el asunto con "máxima severidad".
Según la rabina estadounidense, Janet Madden, la publicación de la lista desató expresiones de "shock, frustración y tristeza" a través de todas las ramas del judaísmo. Incluso, paradójicamente, se ha producido una especie de "envidia de la lista negra". Es decir, que en algunos círculos se considera un "honor" estar incluido en ella. "Rabinos que están en la lista han sido públicamente felicitados por sus congregaciones y colegas; rabinos que ni estuvieron mencionados han escritos cartas abiertas al Rabinato solicitándoles que sus nombres sean agregados a la lista", escribió Madden en un artículo titulado "Soy una rabina; simplemente no existo" en el portal The Times of Israel. En él, expresa su dolor ya que por ser mujer el Rabinato ni se molesta en incluirla en la lista, ya que ni siquiera la reconocen como rabina.
La noticia sobre la lista es sólo "otro indicio de una creciente división entre las comunidades judías en el extranjero y las autoridades religiosas israelíes", explicó Ben Zion. Recordemos que el mes pasado, el Gobierno israelí había congelado los planes para ampliar una sección de rezo mixto en el Muro de los Lamentos -vestigio del sitio más sagrado del judaísmo-, tras recibir presiones de los sectores más religiosos y conservadores de su coalición.
"La suspensión de un acuerdo alcanzado el año pasado para abrir el sitio a ramas liberales del judaísmo fue vista como una capitulación del primer ministro Benjamin Netanyahu a presiones de sus socios ultraortodoxos en la coalición, que controlan además la autoridad rabínica del país", escribió Ben Zion. En esa ocasión, Natan Sharansky, presidente ejecutivo de la Agencia Judía, quien había estado presente en la reunión en la que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, anunció su decisión, expresó “profunda decepción por la decisión del gobierno de suspender la implementación de su propia decisión de establecer un espacio digno para rezo igualitario en el Muro Occidental”.
"El Muro de los lamentos o Muro occidental, es el lugar más sagrado para todos los judíos de cualquier corriente religiosa. En el año 2000 se les otorgó informalmente a los conservadores y reformistas un espacio de oración en el borde sur del muro occidental, separado de la plaza central donde rigen las reglas ortodoxas -escribió Karen Bensussen del portal mexicano, Diario Judío-. En este espacio supuestamente se podía manejar la liturgia a las formas conservadoras y reformistas, permitiendo que mujeres y hombres recen juntos, y con miras a permitir que las mujeres utilicen los elementos que según la halajá son propios de los hombres, como el uso de kipot o filacterias. Sin embargo, hoy se vive tensión entre el gobierno y la ortodoxia judía de Israel, hacia dichas comunidades en su mayoría norteamericanos."