La restauración de las relaciones de Qatar con sus vecinos es dificultosa, y el país es probable que trate de superar la crisis en el largo plazo como proveedor estratégico de GNL a los países de Oriente Medio, según los expertos.
Sin embargo, en el corto plazo, Qatar utilizará los problemas en las relaciones con sus vecinos para reforzar sus propios intereses.
En estas circunstancias, Qatar busca nuevos mercados para las exportaciones de gas natural licuado, y lo más interesante para el mercado del país es Argentina, que es el 3er. mayor importador de GNL en América Latina después de Chile y México este año.
En los primeros 6 meses de 2017, Argentina espera recibir 31 cargas de GNL, de los que 28 ya han sido entregados.
12 de las 28 cargas llegaron al país desde Qatar, y el gobierno planifica nuevos suministros de GNL a Argentina. A modo de comparación: en la 1ra. mitad de 2016, Qatar había enviado a la Argentina sólo 5 cargamentos de GNL.
Desde entonces, Argentina ha reducido significativamente las compras de GNL de los proveedores regionales, entre ellos USA y Trinidad y Tobago, lo que indica la alta competitividad del gas de Qatar.
Qatar es el mayor exportador mundial de GNL: en 2016 el país representó alrededor del 30% de la oferta mundial de gas natural licuado (77,2 millones de toneladas).
Las relaciones Qatar y sus vecinos comenzaron a agriarse hace 1 mes -a principios de junio de 2017, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Egipto rompieron relaciones diplomáticas con Doha y detuvieron todas las comunicaciones-, acusándolo de apoyar el terrorismo e interferir en sus asuntos internos.
Más tarde, la ruptura de relaciones diplomáticas se ampliló a islas Maldivas, Mauricio, Mauritania.
Jordan y Djibouti han reducido el nivel de su representación diplomática en Qatar.
Senegal, Níger y Chad han anunciado la retirada de embajadores.
Más tarde, Abu Dabi cerró sus puertos a los buques de Qatar.
Qatar se vio obligado a cerrar 2 empresas productoras de helio.
En tanto, reforzó sus vínculos con Irán y con Turquía, que inició el envío de tropas a una base militar que le concedió Qatar en su territorio.