Se observan flujos simultáneos de emigrantes, inmigrantes, y refugiados o solicitantes de refugio dentro del territorio sudamericano.
El análisis está basado en datos de los Censos de los países de la región, los cuales se complementan y actualizan con estimaciones del Departamento de Asuntos Sociales y Económicos (DAES) de las Naciones Unidas.
En la actualidad, la población migrante intra-regional se destaca por sobre la extra-regional: esto se explicaría en parte por la mortalidad de la masiva inmigración de europeos del siglo XX, y por los crecientes flujos regionales.
Asimismo, se observa un dinamismo creciente en la llegada de nuevos colectivos de países no sudamericanos.
El ranking de países con mayor cantidad de inmigrantes es liderado por la Argentina con 2.086.302; seguido por Venezuela, con 1.404.448; Brasil, 713.568; Chile, 469.436; Ecuador, 387.513; Paraguay, 156.462; Bolivia, 142.989; Colombia, 133.134; Perú, 90.881; Uruguay, 71.977.
Diversos factores explican el incremento de la movilidad intra- regional: políticas restrictivas de ingreso y acceso a la residencia en países desarrollados, crisis económicas en EE.UU. y Europa, mayores oportunidades laborales y marcos normativos más benéficos en la región.
La migración intra-regional ha sido favorecida por la aprobación de nuevos marcos normativos e institucionales a nivel nacional y de acuerdos de integración a nivel regional (principalmente, el MERCOSUR y la Comunidad Andina de Naciones) que facilitan la movilidad intra-regional.
El Acuerdo de Residencia para Nacionales de los Estados Partes y Asociados del MERCOSUR es una herramienta fundamental para el acceso a la residencia legal en Sudamérica.