Cuando España -en los años '30- albergaba en su nuevo 'Estado integral' la ilusión de sacar adelante una II República después del fiasco de la I República, tras la descomposición del régimen de la Restauración- surgió la llamada 'cuestión catalana', incapaz de lograr sus objetivos pero con capacidad para desestabilizar a todo el Estado.
El 14/04/1931, el líder del partido catalán ERC, Francesc Maciá, proclamó el Estado catalán en la Federación de Repúblicas Ibéricas, renunciando 3 días después a semejante pronunciamiento a cambio del Estatuto de Nuria, de 1932.
Luego, el 06/10/1934, Lluís Companys, presidente de la Generalitat, proclamó el Estado catalán de la República Federal Española, una insurgencia que duró apenas unas horas y que reprimió el general Domingo Batet Mestres.
¿Acaso esto de 2017 es algo semejante?
Ya se ha desvelado la fecha y la pregunta del referéndum que quiere separar Catalunya de España: 01/10. El president Carles Puigdemont convocó a una reunión extraordinaria de su Gobierno, y en presencia de todos los diputados de Junts Pel Sí (JxS) y la CUP (formación de la que faltaron 2 diputados, por estar fuera de Catalunya), realizó su acto solemne en el Palau de la Generalitat.
“¿Está usted de acuerdo con un Estado independiente en forma de República?”: es la pregunta que harán a los catalanes, y que recoge las preferencias de los principales partidos independentistas: el Partit Demòcrata Europeu (PDeCAT) quería que figurase el concepto de ‘Estado independiente’; y ERC (Esquerra Republicana de Catalunya) era partidario de que apareciese la palabra ‘República’.
El anuncio despeja 2 de las principales incógnitas del proceso soberanista (la fecha y la pregunta), pero no otros aspectos fundamentales acerca de la verdadera viabilidad de la consulta anunciada. Por ejemplo, cómo responderá la Generalitat a la segura reacción de la Justicia del Reino de España cuando el referéndum se convoque de manera oficial, o cómo organizará la logística de un proceso al que le faltan apenas 4 meses para su celebración.
Tal como era de esperar, el anuncio se hizo de forma oral, todavía nada por escrito. Queda pendiente, pues, el movimiento clave: la convocatoria del referéndum y su publicación en el DOGC (Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya), algo que tendrá que esperar hasta que el Parlament apruebe la Ley de Transitoriedad Jurídica.
Puigdemont había prometido, en la inauguración del VII Congreso Catalán de Contabilidad y Dirección, que la pregunta sería “clara y la respuesta, binaria”: sí o no. Y prefirió el 01/10 cuando su vicepresidente, Oriol Junqueras, abogaba por el 08/10.
Este domingo 11/06, la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural y la Asociación de Municipios Independentistas (AMI) organizan un acto a favor del referéndum en el que el entrenador de fútbol Pep Guardiola leerá un comunicado a favor de la consulta. Será el pistoletazo de salida para la gran campaña independentista, que se reforzará esa misma noche con una entrevista en ‘prime time’ en TV3, la televisión autonómica catalana, a Puigdemont y a Junqueras.
Mientras la Generalitat consuma su desafío, el Gobierno de Mariano Rajoy ya ha anunciado que tomará las medidas que sean necesarias para impedir la celebración de la consulta.
Truco
El presidente de la Generalitat ha pedido a los alcaldes y concejales de Catalunya, en especial a los de su partido (PDeCAT), que estén "activos, movilizados y comprometidos" para colaborar con la celebración del referéndum de independencia.
Él asegurado que Catalunya se encuentra ante un escenario único para convertirse en Estado, y ha invitado a los alcaldes y a los concejales a no desaprovecharlo, asegurando que él no se echará atrás: "Ahora es la oportunidad. Ahora".
Puigdemont reivindica el papel de los ayuntamientos en el proceso soberanista, ya que su función se intuye clave para el día del referéndum, cuando la Generalitat necesitará puntos de votación frente al rechazo del Gobierno central.
"Hombres y mujeres del mundo local: el Govern de Cataluña cuenta de manera insobornable con vosotros para sacar adelante el mejor derecho de una democracia que es votar", ha solemnizado ante los asistentes, que le han recibido en pie y al grito de 'Independencia' y de 'President'.
Además, ha reivindicado el papel que está desarrollando el PDeCAT en los ayuntamientos de Cataluña y también a la hora de impulsar el proyecto independentista: "Este proceso está en buenos manos, en las mejores manos posibles. Nos conocen y nos han visto trabajar", ha dicho en alusión a la ciudadanía.
Él ha centrado su discurso en esta petición a los alcaldes y concejales, y no ha mencionado en ninguna ocasión al Gobierno central, que a través de su portavoz, Iñigo Méndez de Vigo, ha asegurado que el 01/10 no habrá referéndum y que el Ejecutivo tomará medidas.
Retruco
El Gobierno de Rajoy avisó al presidente de la Generalitat que pasará "de las palabras a los hechos" cuando firme algún documento que ponga en marcha el referéndum independentista.
El encargado de anunciarlo ha sido su Portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros semanal. No fue de la partida la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, porque Rajoy ha querido expresamente 'bajonar' el nivel a este "anuncio de anuncio", según fuentes gubernamentales.
Méndez de Vigo también dijo que el jefe del Govern el faltó el respeto por las instituciones del Estado al hacer su anuncio en el Palau de la Generalitat.
El portavoz ha concluido que “los pensamientos no delinquen” y que se trata del “enésimo anuncio” del Govern, “pero no se traduce en nada”. Por eso ha apostado por combatir estos pensamientos “con la razón” y “dando la mano” para “hablar dentro de la ley”. En este punto, ha vuelto a recordar la línea de diálogo que ha abierto a través de la invitación a debatir en el Congreso, ahora bien, “todo aquello que impliquen actos que conduzcan al referéndum no se pueden celebrar”, ha rechazado.
Al portavoz le han preguntado sobre si el Gobierno también está dispuesto a prohibir este referéndum si se convierte en un nuevo proceso participativo, y ha vuelto a reiterar la postura del Ejecutivo de Rajoy con respecto a un referéndum de autodeterminación, con lo que no ha aclarado la cuestión. “Lo que es ilegal es un referéndum de autodeterminación”, ha insistido, y “espero que no se firme ese decreto de convocatoria porque es ilegal”.
En cualquier caso, “se ha usado una sede del Estado”, ha dicho, “para un acto en perjuicio de todos catalanes”, por lo que los impulsores del referéndum, entre ellos el Govern al completo, han demostrado que “no tienen respeto por las instituciones del Estado”. Pero junto al reproche ha valorado que “cada vez son menos” los partidarios de la vía unilateral y que quedan “los más radicales en esta hora de ruta”, de manera que estamos ante “una estrategia que no lleva a ningún sitio”.
¿Quiero Vale 4?
Al desvelar la fecha y la pregunta del referéndum, Puigdemont ha pulsado un botón que le obliga a buscar una única salida que pasa por el enfrentamiento duro con el Estado.
En el seno de los partidos que le dan apoyo, especialmente en el PDeCAT y en ERC, la consigna que se repite desde hace unos días es que hay campo libre: “Lo más difícil ya está hecho. Y ahora no se dará un paso atrás. El proceso no se detendrá. Y el próximo movimiento será desobedecer. En cuanto no se reconozcan las leyes españolas ni las sentencias de tribunales españoles, a ver cómo hará Madrid para obligar al Gobierno catalán a seguir sus dictados”.
En esta senda, subrayan las fuentes, “la mayoría de los militantes y simpatizantes de los partidos soberanistas haremos piña y el Gobierno español no podrá hacer nada”.
Ese optimismo contrasta con el desconcierto en algunos círculos independentistas, que no ven claro cuál es el futuro: “Debemos cuidar mucho nuestros pasos, porque podemos perder credibilidad en el extranjero. Habrá que valorar cómo y porqué se toman determinadas decisiones y poder justificar esas decisiones ante la comunidad internacional, especialmente si contravienen el marco legal vigente. Por eso es tan importante dotarnos de un marco jurídico propio, que tendremos con la Ley de Transitoriedad Jurídica”.
“El anuncio de la fecha y la pregunta nos sitúa en un horizonte de no retorno para la celebración del referéndum”, sintetizó la portavoz de la formación antisistema, Núria Gibert, tras la reunión del consejo político de la CUP.
Gibert reclamó a todos los partidos a no ser ambiguos con la consulta: “No es momento para cinismo ni ambigüedades, ni para falsas neutralidades ni tacticismos calculados”.
Pero dentro de la formación hay posicionamientos tremendamente duros. “La autodeterminación sólo la podemos ejercer desde la desobediencia y la ruptura con el ordenamiento constitucional”, dice un documento de reflexión que aprobó la cúpula de Poble Lliure, uno de los partidos con más peso dentro de la CUP.
Este documento, elaborado después de conocerse la fecha y la pregunta del referéndum, señala también que “es imposible un acuerdo con el Estado para ejercer la autodeterminación. Y por eso, la desobediencia es una herramienta no sólo legítima, sino imprescindible para poder romper con un Estado edificado sobre principios que van contra los derechos de los pueblos”.
Los antisistema consideran que “la convocatoria de un referéndum de independencia para el próximo otoño abre la puerta a poder disputar un enfrentamiento democrático contra el Estado y acabar con el ‘procesismo’ como modelo de contención de la movilización popular”. Y llaman a la movilización popular “no sólo para el ejercicio puntual del referéndum, sino para que se aplique el resultado en caso de victoria del sí y la soberanía retorne al pueblo. Asimismo, será preciso organizarnos para que el referéndum actúe favoreciendo la apertura de un proceso de autodeterminación en el conjunto de los Països Catalans”.
Es decir, que a Catalunya le deberían seguir Valencia, Baleares, el sur de Francia e incluso la franja que limita entre Aragón y Catalunya. En otro párrafo, especifica que “el anuncio de la fecha y la pregunta abre la oportunidad de desbordar los límites del ordenamiento constitucional y del autonomismo. Y la izquierda independentista ha de apostar inequívocamente por esta oportunidad”.