Boca quería ganar para estirar a 7 puntos la ventaja sobre River Plate, que tiene 2 partidos menos.
River puede recortarle diferencias si vence a Rosario Central el domingo 28/05 como local. Y aún queda pendiente el partido contra Atlético Tucumán. La ilusión de River es enorme y se hará sentir en su estadio Monumental, esperando que eso no le juegue en contra a sus jugadores.
En cuanto al partido de Huracán y Boca, intrascendente desde lo deportivo. Demasiado flojo para un Boca que quiere campeonar.
El marcador lo abrió Darío Benedetto, a los 75', en una de las pocas llegadas que tuvo el visitante.
Cuando parecía que la victoria era cosa juzgada, el árbitro Darío Herrera sancionó bien un penal que fue penal (hay que tener autoridad para cobrarle un penal sobre el final de un partido decisivo al equipo de Daniel Angelici).
Fue penal de Agustín Rossi sobre Daniel Montenegro, y pidió la pelota para patear el juveniel Alejandro Romerro Gamarra, una patriada por todo lo que se jugaba en el penal.
En el 5to. minuto de tiempo adicionado, lo convirtió con una ejecución impecable, cambiándole el palo al arquero. A llorar a la iglesia.