"Simplemente ha estado mal administrado, mal asesorado como toda la vida y descuidado en ese sentido. Va a estar bien", subrayó.
Autora de 'Micky, un tributo diferente', Figueroa agregó sobre el demandante: "Me tocó alguna vez hablar con William era un señor que no tenía ni idea de lo que hacía; no era un manager y menos para un artista de ese tamaño; era un empresario metido en manager y para mí nunca hizo el trabajo que tenía que hacer".
La biógrafa del cantante continuó: "Personalmente creo que no le hizo ningún bien a su carrera ni aportó absolutamente nada bueno. Independientemente del arreglo económico, es totalmente injusto e inapropiado lo que está pidiendo porque la carrera de Luis Miguel no creció ni un centímetro de la mano de William".
Brockhaus exige en su demanda una indemnización de algo más de un millón de dólares, incluyendo intereses y los honorarios de los abogados, por incumplimiento de contrato cuando ejercía como representante del músico entre 2013 y 2015.
La jueza decidió en enero embargar al cantante un automóvil de lujo de la marca Rolls Royce para hacer frente a los cargos en su contra.
Brockhaus ganó una demanda contra Luis Miguel por más de US$1.4 millones en agosto de 2016, pero nunca llegó a cobrar esa cantidad, por lo que presentó otra demanda en Los Ángeles para reclamar a en los tribunales que se embarguen los bienes del artista, si no abona lo que le debe.