La intención oficial es que el cargo fijo pase de significar el 50 por ciento de la factura a representar el 20 por ciento de lo que se cobra. Los hogares migrarán a este esquema de consumo variable a partir de noviembre, indicó AYSA. Para eso, la empresa estatal debe presentar antes del 30 de junio un plan para extender el uso de medidores a la Secretaría de Recursos Hídricos del Ministerio de Interior y el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS).
La instalación de medidores será gratuita, ante el pedido del usuario. Consumo medido Existen unos 3 millones de hogares con agua corriente en el área metropolitana. De ellos, unos 450.000 reciben una tarifa social. El resto paga el precio pleno. Leé también Los requisitos para acceder a la tarifa social de luz, gas y agua AYSA aclaró que no convendrá solicitarlo antes de noviembre. "Va a convenir cuando cambien los parámetros tarifarios", explocaron.
¿A quiénes convendrá tener medidor?
A los que tengan grandes superficies y poco consumo, ya que hoy pagan por la cantidad de metros cuadrados. Como hoy no se paga en función del consumo, abonan lo mismo dos casas iguales en terrenos linderos de un barrio del Conurbano, aunque una tenga una pileta y la otra no. En este caso, a la casa sin pileta le convendría pedir el medidor. Antes, aclararon en AYSA, es importante revisar caños e instalaciones internas para detectar posibles pérdidas.
Un caño con filtraciones imperceptibles pueden disparar una factura con consumo medido. Un flotante de un inodoro que pierde agua gasta en un día casi tanto como el consumo promedio de una familia tipo. Son cuestiones que comenzarán a pesar en el bolsillo. Un motivo de preocupación de asociaciones de consumidores y defensores del pueblo son los edificios de departamentos. En la audiencia pública del 6/4pasado, el defensor del pueblo de la Ciudad y presidente de la Asociación de Defensores del Pueblo del país, Alejandro Amor, manifestó "la necesidad de contemplar la situación de los consorcios tomando en consideración precedentes jurisprudenciales al respecto de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, respetando los principios de proporcionalidad, progresividad, no confiscatoriedad y razonabilidad, entendiendo que ello no se condice en el caso de la facturación global a edificios de propiedad horizontal".
La Corte fijó esos criterios al frenar el aumento de la tarifa del gas, en agosto del año pasado. El problema es que es imposible saber cuánto consume cada departamento de un consorcio, por lo que no pueden repartirse facturas individuales. "No hay bajadas independientes para cada departamento. No existe posibildad de saber cuánto gasta cada departamento", indicaron en AYSA. "Todo va por el mismo caño", graficaron.