El delincuente lo apuntó a la cabeza y le gritó: "Papi, dame el canuto".
NN explicó que es un laburante y que no tenía "canuto".
"Los ahorros o te hago mierda", agregó el delicuente, a quien le temblaban las manos mientras apuntaba, y luego lo golpeó con la culata en la frente.
Entonces ingresó otro, más experimentado, quien le aconsejó que apuntara al pecho de NN, y le explicó a éste: "No hagás ninguna boludez, mirá que tenemos afuera a tu familia".
En el tira y afloje, se llevaron lo que parece habitual cuando se roba a gente que no es adinerada: celular, alianzas matrimoniales, notebook...
NN agradece que sólo lo hicieron sangrar en la cabeza pero los 5 conservan la vida.
Hoy día hay que agradecer estar vivos, y es cierto pero también obliga a preguntas importantes acerca de la calidad de vida en una sociedad con muchos delincuentes que gozan de impunidad.
Luego, el otro problemón: llamando al 911, la policía, al menos en 3 de Febrero, demora 40 minutos en llegar cuando se trata de un caso de emergencia.
Lo más inexplicable, sin embargo, es tener que ir 4 veces a la comisaría para que acepten tomar la denuncia, tal como si fuese un favor excepcional. Una locura.